editorial

Reforma a trancas y barrancas

LOS nacionalistas vascos y catalanes salvaron al Gobierno a última hora al abstenerse en la votación del decreto que reforma la negociación colectiva en España. El decreto quedó convalidado por 169 votos a favor (Grupo Socialista exclusivamente), 159 en contra y 20 abstenciones, aunque será tramitado como proyecto de ley, lo que permitirá introducir enmiendas al texto original. El PSOE pagó un alto precio para convencer a PNV y CiU de que se abstuviesen: una de las enmiendas que se aprobarán consagrará la prevalencia de los convenios estatales en caso de conflicto. Una vez más el nacionalismo más influyente impone al Gobierno una reivindicación que, al fin y al cabo, supone hacer una excepción a la normativa general que en teoría debía ser de aplicación a todo el Estado. El caso es que el Gobierno, de no haber transigido con esta exigencia, habría quedado en una posición de máxima debilidad, redoblándose la presión de los mercados sobre la economía española y desautorizando su argumento de que debe continuar en ejercicio sin adelantar la convocatoria de elecciones precisamente para concluir las reformas emprendidas, entre ellas la de los convenios colectivos. La norma confirmada por el Congreso no ha sido aceptada ni por los empresarios, que la consideran excesivamente limitada, ni por los sindicatos, que la creen atentatoria contra los derechos de los trabajadores. En todo caso, significa introducir una mayor flexibilidad en las relaciones laborales. Por un lado, elimina la llamada ultraactividad de los convenios, obligando a que su vigencia no se prorrogue indefinidamente, sino que las partes deban someterse a un arbitraje vinculante. Por otro, concede al empresario un amplio margen para la reorganización de los puestos y las jornadas de trabajo y la capacidad de eliminar algunas condiciones del convenio en caso de dificultades económicas que comprometan el empleo. Finalmente, concede prioridad al convenio de empresa frente al convenio sectorial en seis materias fundamentales, incluyendo salarios, horas extras y horarios.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios