PASA LA VIDA

Juan Luis Pavón

Rehabilitar es lo que toca

EN la barahúnda de obviedades sobre lo grave que es la crisis y la imprecación a la toma de medidas sin proponer cuáles, resalto un plan que me parece sensato para abordar dos problemas de una tacada y con menor coste. El veterano dirigente de UGT Manuel Fernández Lito, secretario general de la Federación del Metal, Construcción y Afines, desvela que le han presentado al Gobierno central un estudio para crear empleo mediante la masiva rehabilitación de viviendas. En las cuentas que han hecho se marca el objetivo de meterle mano a 200.000 pisos en mal estado y propender a la creación temporal de 600.000 empleos para quienes están ligados al sector de la construcción y cobran el subsidio de desempleo sin realizar una actividad laboral a cambio. Es verdadera economía sostenible y urbanismo sostenido. Pero me temo que no saldrá adelante.

No hagamos un tótem de las cifras tan redondas y atractivas, que pueden ser un señuelo o la hipérbole española que un día nos promete la plantación de millones de árboles y otro nos augura el acabóse. Lo primordial es decantarse por la rehabilitación de viviendas, amén de por vender las nuevas que están sin estrenar, y reequilibrar el modelo productivo para repoblar tanto caserío que dejamos atrás, abandonado a su suerte, en esta alocada carrera de crecimiento urbanístico para crear barrios y conjuntos residenciales a la par que se desechan los más antiguos y los de la posguerra.

En Sevilla hay decenas de miles de viviendas vacías. Y no pocas habitadas que dan grima. En algunos casos está justificado que entre la piqueta para construir de nueva planta con los estándares de confort actuales. Pero en la mayoría lo que debe hacerse es rehabilitar. Esa palabra a la que no hacen remilgos los políticos y los empresarios cuando aciertan al convertirla en la llave de sus sedes (Palacio de Altamira, para la Consejería de Cultura, Hospital de las Cinco Llagas para el Parlamento, Casa Sundheim para la Consejería de Medio Ambiente, Casa Cuna para el Instituto San Telmo, Cámara de Comercio en la Plaza de la Contratación, sede de Gaesco en Deán López Cepero, etcétera).

Apliquen el mismo criterio al conjunto de la sociedad. El modelo barato de producción de viviendas nos sale muy caro en eficiencia. Toca rehabilitar. Y juntar de pareja de baile a los albañiles con la domótica, al ADSL con los pintores. Invertir en la ciudad que ya existe gracias a lo que nos ahorramos en más asfalto, más acerado, más farolas, más conducciones de agua, gas y electricidad, más líneas de autobuses, más gasolineras, más carriles bici y más rondas de limpieza para barrios cada vez más lejanos y deslavazados. Lo que apoyo es imprescindible para el reequilibrio de Sevilla. Pero lo cómodo es levantar chalés adosados en Palomares.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios