Visto y Oído

francisco / andrés / gallardo

Sangría

UNA borrachera de disparos que llevaban a buscar refugio bajo las mesas a las desconsoladas espectadoras, pañuelos en mano por la matanza que se estaba viviendo en la recta final de El Príncipe. Un desparrame de tensión y decisiones expeditivas. Un disgusto a gusto para los que estaban sentados en el sofá.

Un drama televisivo actual que se precie ha de ser crudo, a los guionistas no les puede temblar el pulso en dar golpes de efecto letales y sobrecogedores, en dar giros mortales, pero en el caso de la ficción de Plano a Plano se desbordaron las previsiones y, sobre todo, los hábitos del público, del gran público, español. Ya en Los hombres de Paco se optó por algo similar, en un final que estuvo al filo de lo patético, que es lo que se ha repetido en este fenómeno.

No era necesario un final idílico y melancólico que hubieran solicitado los espectadores más complacientes, pero descorchar la sangría parecía algo sobreactuado, con unos protagonistas que no hicieron uso de los chalecos antibalas. Las quejas sobre el final siempre iban a estar ahí, como ya sucedió con Sin tetas no hay paraíso. Mediaset podrá jugar en las reposiciones con los cuatro finales que ha guardado en la recámara. Mirando más allá del remate, El Príncipe ha mantenido su nivel en estos capítulos de conclusión, con el chocolate de sus escenas de amor y epidermis y el limón del retrato realista del yihadismo y sus extensiones. Funcionaba más este segundo aspecto policíaco y social aunque dieran más audiencia los arrumacos entre Morey y Fátima. Los chromas hacían devaluar la verosimilitud, aunque en este caso se había vuelto difícil rodar en las calles verdaderas.

La serie se grabó antes de los atentados de París y Bruselas, reproducciones reales de este relato de ficción sobre delincuencia y fanatismos, malos con mala cara y policías firmes pero humanos. José Coronado, que venía a abrir y cerrar la historia de agua salada, ha vuelto a demostrar su altura interpretativa y que no hubiéramos sospechado un puñado de años atrás.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios