las dos orillas

José Joaquín León

Sevilla sin la Ronda

HAY cosas que no caben en la imaginación humana. Por ejemplo, Sevilla sin la ronda histórica de circunvalación. En el proyecto de las obras de la línea 3 del Metro se ha planteado que el tráfico esté cortado durante dos años, en el tramo comprendido entre la Macarena y el Prado, para hacer las obras necesarias. Aunque el alcalde Zoido le ponga un parche a este grano, a Sevilla se le quedaría una cara irreconocible durante un tiempo. Se dice dos años, pero todo el mundo sabe cómo son los años del Metro, que duran más de 20 meses cada uno, tirando a breve. Eso además de que no se ha explicado por dónde va a salir La Trinidad, ni Los Negritos, ni San Roque, a los que les afectaría de lleno ese obrón. Y se supone que le pondrán puentes especiales para cruzar a San Benito, San Bernardo, La Sed y las que vienen de Nervión o por ahí. Los pasos y los nazarenos no van volando por la Ronda. Esos detalles también hay que tenerlos en cuenta.

La ronda histórica entre el Prado y la Macarena no es un sitio cualquiera. Es como el auténtico cinturón de Sevilla. Así que lo que se está proponiendo (por decirlo groseramente) es que Sevilla se quede en calzoncillos o en bragas, porque si le quitan el cinturón, se le pueden caer los pantalones, y a ver. La ronda histórica (por decirlo más finamente) es como la corona del ángel que tiene Sevilla. Si la quitan, va a perderse el ángel, porque va a ser más difícil entrar que en los tiempos de Monteseirín. Y, para colmo, se supone que también se perdería el carril bici, que ya forma parte del tráfico.

Dicen que este pifostio lo quieren organizar por las técnicas constructivas que van a utilizar. Consisten en "abrir en canal todas las calles de la ciudad por donde pasa la línea desde Pino Montano hasta Bermejales". ¡Casi hemos dicho ahí! Resulta que es la misma técnica constructiva que se utilizó en los años 70 para hacer el tramo entre Nervión y Su Eminencia. La diferencia es que entonces estaba Luis Uruñuela de alcalde y Plácido Fernández Viagas de presidente de la Junta. Se supone que, en más de 30 años, además de cambiar varios alcaldes y presidentes de la Junta, habrán mejorado un poco las técnicas para no hacer las mismas cosas primitivas. Vuelvo a decir lo de siempre: en materia de Metro que se paseen por el Madrid de Gallardón para aprender, y luego que vuelvan, a ver si se les quedó algo.

Cuando se inauguró la SE-30, que era una descongestión, el sevillano de ley siguió circulando por la Ronda, pues es conductor de costumbres. Cuando la cortaron, para dejarla parcialmente en una sola dirección, ya fue un trabucarse. Lo que se plantea es inimaginable, sobre todo porque ¿quién se imagina la línea 3 del Metro en 2017? Supongo que se hará algo diferente, o no se hará la línea.

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