La ventana

Luis Carlos Peris

Sevilla, dolorosa estrella de la crónica negra

SIEMPRE hemos convivido con una duda inquietante. La pregunta era ¿dónde va a parar la droga que se intervenía?, ¿se quema toda la que dicen que se quema? Siempre tuvimos esa duda, pues el material tiene un valor altísimo en el mercado y así como hay curas, médicos, arquitectos, abogados, camareros, periodistas y notarios corruptos, ¿quién me asegura que algún policía no cae en la tentación de meter la mano en el montón y llevarse un montoncito? Y ha estallado la cosa, y ha tenido que ser en Sevilla, que a ver cuándo puñetas sale Sevilla en los telediarios para algo que no sea de este tenor. Bueno, pues a ponerle el cascabel al gato y que, por el hilo se sabe dónde está el ovillo, se investigue hasta el final. De todas formas, ya me decía yo que esas montañas de drogas aprehendidas eran un caldo de cultivo ideal para que el que tuviese la mano fácil la metiese, y ya se sabe que tacita a tacita...

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios