la esquina

José Aguilar

Siempre contra Chaves

PIENSO que mientras fue presidente de la Junta de Andalucía -un buen rato, como quien dice- Manuel Chaves nunca debió estar presente en la reunión del Consejo de Gobierno que autorizó una subvención millonaria a una empresa minera de la que su hija era apoderada. Y que nunca debió consentir que su hijo se dedicara a actuar de comisionista con empresas que recibían contratos de la Administración autonómica. Por aquello que se exigía a la mujer del César: ser honrada y parecerlo.

Sentado lo cual, y sentado también que Chaves tenía que haber asumido la responsabilidad política derivada de esta conducta irregular, llama la atención la persistencia de la campaña del PP contra Chaves, auténticamente asaeteado en el Congreso, el Senado y el Parlamento andaluz por los populares , que no se reprimen ni ante las resoluciones judiciales que exculpan al ex presidente. Nada, que se quieren cobrar políticamente una pieza que va a caer por sí sola en las elecciones del 20-N.

Ya el Tribunal Supremo archivó una querella del PP que imputaba a Manuel Chaves delitos de prevaricación y tráfico de influencia por la citada subvención de diez millones a la compañía Matsa, apoderada por Paula Chaves. El PP acudió entonces a la vía contencioso-administrativa y el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía le dio la razón instando a la Junta a abrir un expediente por infracción a la ley de incompatibilidades. Pero la Junta recurrió al Supremo y es este alto tribunal el que ayer revocó la decisión del TSJA y rechazó el expediente contra Chaves.

Fin de la historia Matsa, pensaría cualquiera a bote pronto. Pues no. Hay una corriente de opinión dentro del PP -y de todos los partidos- que acata sin rechistar las sentencias de los tribunales cuando se adaptan a sus posiciones o aceptan sus demandas y las retuerce, reinterpreta o sortea cuando se alejan de las mismas. La portavoz parlamentaria del PP andaluz, Esperanza Oña, por ejemplo, dijo ayer que el Tribunal Supremo ni ha exculpado a Chaves ni ha dicho que sea inocente y que "la sombra de la sospecha sigue planeando sobre él". Seamos serios: lo que el Supremo ha dicho es que Manuel Chaves no cometió delito en relación con Matsa y que no ha lugar a que se le expediente por ser incompatible para aprobar la subvención. Son los acusadores los que tienen que demostrar su culpabilidad, y no Chaves su inocencia. Bueno, ni Chaves ni ningún ciudadano de este país. En cuanto a la famosa sombra de la sospecha, basta con que alguien lance una sospecha para que tal sombra planee todo el tiempo que se quiera. Pero son los tribunales los que dictan la última palabra.

Por lo demás insisto: Chaves nunca tuvo que presidir el consejo de gobierno de la subvención. Era claramente incompatible.

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