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Helena Arriaza

Con Sobera y sin Luján, las citas fracasarán

DIVIERTE y aburre al mismo tiempo. Así de contradictorio es First Dates, el nuevo dating show de Cuatro presentado por Carlos Sobera. Cuando la semana pasada Mediaset presentó el programa me temía lo peor. Tras una semana de emisión puedo decir que me ha sorprendido gratamente porque cuenta con varios aspectos que le salvan de ser un formato de lo más casposo. Con esto no quiero decir que sea un buen programa ni que no tenga buena parte de vulgar. De hecho no está a la altura de otros programas de este tipo como Un príncipe para tres princesas, ¿Quién quiere casarse con mi hijo? o Granjero busca esposa. Por cierto, hubiera estado bien que lo presentara Luján Argüelles. Podría decirse que en un periodo muy corto de tiempo se ha quedado sin dos programas en los que su presencia sería muy positiva. Uno es este y el otro el de los granjeros. Aún no sabemos cómo lo hará Carlos Lozano y aunque en First Dates Carlos Sobera lo hace bien se echa de menos a la asturiana. Mediaset anunció a bombo y platillo la incorporación al grupo del presentador de concursos más famoso pero dándole este programa no han arriesgado todo lo que deberían con él. Al menos Sobera aporta al programa el punto de cordura y complicidad con el espectador. Sus comentarios a cámara, cómo recibe a los comensales y la pequeña conversación que entabla con ellos salvan a First Dates de haber durado pocos programas en antena. El decorado, los camareros y la realización son los otros puntos fuertes. El espacio, aunque es reducido, está muy bien recreado y el decorado está cuidado al detalle. Lo mejor es la realización, que aporta el toque tróspido inconfundible de Warner. Cómo están editados los videos, los rótulos y el final de cada programa es lo que lo hace más divertido, aunque no llega a la altura de los formatos de Luján.

Los principales problemas del programa son la duración, la competencia y los participantes. Que dure una hora todos los días lo convierte en un formato pesado y que en algunos momentos aburre. Con media hora diaria sería suficiente. En el momento que se desinfla propicia que se cambie de cadena y teniendo en cuenta sus principales competidores, El Hormiguero y El Intermedio, es lo peor que le puede pasar. Parte del aburrimiento lo provoca la cantidad de parejas que se citan a ciegas en cada programa. Está bien que haya perfiles de todo tipo, de diferentes edades, creencias o nivel cultural. Seguro que todos los espectadores nos hemos identificado con algunos, con su forma de pensar. Pero ver a tantas personas tan diferentes en un mismo programa supone un batiburrillo cansino.

Por todo eso, aunque es un programa que entretiene, Cuatro no termina de encontrar su sitio en esta franja horaria pese a sus intentos. La audiencia de First Dates es de momento mejor que la de sus predecesores Gym Tony y Toma partido. Pero auguro que cuando deje de ser la novedad se irá desinflando poco a poco y el formato pasará por la cadena sin pena ni gloria. Esperemos que si eso ocurre encuentren algo mejor para Sobera y no desaprovechen, una vez más, tener a buenos presentadores en la cadena.

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