La ciudad y los días

Carlos Colón

Sublime vista, sublime ceguera

LEO que el Observatorio de Monumentos del Mundo 2010, presentado en Nueva York por la World Monuments Fund, ha incluido a Sevilla en su lista de patrimonio en peligro al considerar que el proyecto de construcción de la Torre Pelli "amenaza a uno de sus mejores bienes: la sublime vista de su casco histórico y la ribera del río". Supongo que los señores de la WMF nunca han bajado por la cuesta de Castilleja de la ídem y que, por lo tanto, no han podido admirar la "sublime vista" de nuestro casco histórico. Pues nosotros, que sí bajamos con frecuencia por esa cuesta, tampoco. Porque la "sublime vista" hace tiempo que -del mojón gordo de Torre Triana al mazacote de bloques de pisos- no existe. Y no existe porque nuestro casco histórico ha sido y sigue siendo cercado, masacrado o desnaturalizado desde hace medio siglo. ¿Qué referencia han tenido los señores de la WMF para temer que peligre esa "sublime vista" de un casco histórico que no existe desde hace tantos años? ¿Los dibujos de Richard Ford? ¿Las vistas aéreas de mediados del siglo XIX del dibujante Alfred Guesdon y el fotógrafo Charles Clifford? ¿El Currito de la Cruz que Pérez Lugín y Fernando Delgado rodaron en las calles de Sevilla en 1925? No lo sé. Lo que sé es que estos señores, en el caso de que lo hayan hecho alguna vez, hace mucho, mucho tiempo que no bajan del Aljarafe a Sevilla. Y que nadie, por lo visto, además de hablarles de la Torre Pelli, les ha llevado a la calle Imagen para que vean cómo las "setas" de la Encarnación ultiman en el democrático 2009 la barbaridad que los bloques de pisos iniciaron en los totalitarios años 50.

Leo también que la World Monuments Fund trabaja desde 1965 en la preservación de la arquitectura y la herencia cultural de más de 90 países. Pues hasta desde Nueva York debían oírse, precisamente en los años en que la WMF nació, los golpes de la piqueta derribando palacios, teatros, manzanas completas y hasta barrios enteros en una Sevilla que entonces, y no ahora, perdió esa "sublime vista de su casco histórico". Y eso que entonces tenían el premio gordo de arremeter a la vez contra la destrucción de la ciudad y contra el Generalísimo. Que yo sepa, nada dijeron o hicieron. Como tampoco, que yo sepa, nada han dicho o hecho con relación a la conversión de la Puerta de Jerez y la calle San Fernando (a un lado el Alcázar y al otro la Fábrica de Tabacos) en un apeadero ferroviario; o de esa agresión patrimonial, vieja antes de ser inaugurada y antigua en su concepto de modernidad, que son las "setas" de la Encarnación. Fino olfato patrimonial, llamo yo a eso.

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