cuchillo sin filo

Francisco Correal

Tarta de Cela para Alberti

EN el aniversario del nacimiento de Rafael Alberti (El Puerto de Santa María, 16 de diciembre de 1902), hoy quiero reivindicar a Camilo José Cela. Las dos Españas literarias que hermanó Pascual Rovira, virrey de los borricos de Rute, cuando propició la coyunda sexual entre el burro Carabina del gaditano y la burra Golondrina del gallego de Iria Flavia.

Como la calle te da lo que nunca te dará internet, plagiario de los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa, iba ayer con este pensamiento por la calle Feria y en el Jueves, el mercadillo más antiguo de Europa, me detuve en el puesto de libros de Alí, marroquí de Alhucemas, y mi vista se dirigió al título de un libro. Mazurca para dos muertos. El librero a la intemperie se dio cuenta, lo cogió entre sus manos y me lo regaló. Otro cliente se percató y preguntó: "¿Hoy es el día del club?". "Es la novela que me debía a mí mismo", escribe Cela en un texto que firma en Finisterre en agosto de 1984. A sí mismo y a su tierra gallega, aunque el primer escenario de la novela, con prólogo de Francisco Umbral, es Marruecos, la patria de Alí.

A Cela llegué por un camino algo sinuoso. El actor, director y dramaturgo José Luis Gómez va a ingresar en la Real Academia de la Lengua para ocupar el sillón Z de Francisco Ayala, pero yo imagino que este huelvano con aspecto de gobernador civil lo primero que hará cuando entre en la Docta Casa será buscar la silla que ocupó don Camilo. Gómez emigró muy joven a Alemania y para pagarse los estudios como actor trabajó de camarero. Una variante de Vente a Alemania, Pepe mientras se adentraba en los misterios de Ionesco, Kafka y Grotowsky. En 1971 regresa a España y su carta de presentación serán dos trabajos relacionados con el ingenio inagotable de Cela. La vinculación del nuevo académico con don Camilo es la vía más sencilla para refutar una especie de ninguneo con el que cierto progresismo despachó en dos líneas y tres insultos la obra del gallego. Un escritor que obtuvo el premio Cervantes en 1995, seis años después de ganar el Nobel.

José Luis Gómez protagonizó la versión teatral que Cela hizo de La resistible ascensión de Arturo Ui. El estreno fue en 1974, en vida de Franco, que no estaba ya para analogías. Los guerrilleros de Cristo Rey reventaron la función, asaltaron el teatro Lara de Madrid donde se representaba la obra, que tuvo que suspenderse. Cela no le dedicó ni un minuto a sus detractores. Su primera novela, La familia de Pascual Duarte, fue también la primera película de José Luis Gómez. En 1975, dirigido por Ricardo Franco. El nuevo sillón Z de la Academia buscará el que ocupaba Camilo, sin duda. Gómez fue Edipo Rey en el anfiteatro de Itálica. Una patología griega muy actual.

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