La ciudad y los días

Carlos Colón

¿'Tsunami' o calma chicha?

EN las elecciones municipales de 2007 el PSOE obtuvo 124.534 votos frente a los 128.776 del PP, y sólo pudo hacerse con la alcaldía con los 25.772 votos de IU. En las generales y autonómicas celebradas del pasado domingo el PSOE obtuvo en Sevilla 209.515 votos para el Congreso (frente a 153.839 del PP) y 191.957 para la Junta de Andalucía (frente a 156.855). Está claro que Sevilla es tan bipartidista como el resto de España. El desplome merecido del Partido Andalucista lo acentúa con mayor fuerza que en las comunidades que cuentan con fuertes partidos nacionalistas. Imposible saber si esto es una desgracia o una suerte. Las autonomías pueden inventarse como una artificial y útil solución política, pero la sensibilidad nacionalista no se inventa. Y nosotros no la tenemos. Ser y sentirse andaluz es una forma de ser y sentirse español, un sentimiento de pertenencia cultural y emocional que no precisa formulaciones políticas y afortunadamente carece de veleidades independentistas. Los andalucistas se beneficiaron de las calenturas nacionalistas de la transición jugando a la vez la carta socialista y la nostálgico-islamista; se les cayó primero la S de socialistas y después las babuchas del al-andalusismo de guardarropía, para quedar reducidos -será por el sino andalusí- a las luchas de taifas que les condenaron al "bisagrismo".

Así que, desaparecido en combate electoral el PA y menguada (aunque aquí menos que en otras partes) IU, Sevilla, decíamos, se afirma como bipartidista con una marcada tendencia socialista. La diferencia de votos socialistas entre las municipales, las generales y las autonómicas debe advertir al PSOE que, si bien cuenta con el apoyo de una fiel mayoría de sevillanos de centro-izquierda, puede perderla (como sucedió en mayo de 2007) si en política municipal sigue haciendo las cosas tan mal como hasta ahora. En este sentido las recientes y sabias rectificaciones del alcalde salvando la Plaza del Salvador de la amenaza de La piel sensible, eliminando las catenarias desde la Catedral a la Plaza Nueva o atendiendo las reclamaciones de los vecinos de Alcosa emparedados por un centro comercial, parecen indicar que ha tomado nota.

También debe tomar nota el PP de que crecerá en la medida en que represente a los sevillanos de centro derecha, no de la derecha carcundia, porque esta ciudad, como esta región y este país, están afortunadamente centrados en sus opciones de progreso, ya sean socialdemócratas o liberal conservadoras. El bipartidismo no es un tsunami que arrolle la democracia, como IU gimotea, sino una calma chicha que la relaja.

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