la ciudad y los días

Carlos Colón

Ubicuidad y grosería

DESDE ayer el Rey está en Sevilla para asistir a la final de la Copa Davis. Desde ayer el centro del deporte mundial está en Sevilla. Desde ayer millones de telespectadores miran hacia Sevilla. Desde ayer RTVE ha concentrado sus mejores medios en Sevilla para televisar a todo el mundo los partidos a través de la primera cadena y el canal de alta definición TVE HD. Desde ayer los informativos de TVE, Radio Nacional y RTVE.es están en Sevilla para resaltar la importancia del evento.

"Para TVE es un gran acontecimiento -ha dicho el responsable de deportes de la cadena pública nacional- y buscamos el récord de audiencia este fin de semana en una eliminatoria que tendrá el récord mundial de público: 26.600 espectadores presentes en la Cartuja". El récord a batir es el obtenido por la retransmisión de la final de de la Copa Davis contra Australia, celebrada en Barcelona el 10 de diciembre del 2000, que logró una audiencia de 3.688.000 espectadores.

Y ayer el señor Griñán, presidente de la Junta de Andalucía, estaba en Almería y en Granada en vez de en la inauguración de la Copa Davis.

"La Davis tiene tres días y hoy estoy en Almería", ha dicho. Añadiendo algo sabido -"la ubicuidad no existe"-, aunque desmentido por algunos compañeros de su partido. Recuerden las votaciones parlamentarias ubicuas de Joaquín Galán -votando a la vez con pies y manos- y de Gaspar Zarrías, votando a la vez en tres o cuatro escaños vacíos.

Conviene aclarar que el arte de votar con las extremidades superiores e inferiores a la vez corresponde al señor Galán, mientras que Zarrías -a quien siempre se ha atribuido esta habilidad digna de Tú sí que vales- se limitó a apretar varios botones con una rapidez de manos propia del Steve Moqueen de El rey del juego.

Falto de estas habilidades, y no pudiendo estar a la vez en Almería y en Sevilla, el señor Griñán optó por dejar plantado al Rey -faltando al protocolo- y hacerle el feo a Sevilla -faltando a la educación-.

Tampoco acudió a las semifinales que se jugaron en Córdoba. Lo del 20-M le debe haber producido estreñimiento presupuestario para colaborar en los eventos que se celebren en las ciudades gobernadas por el PP; y pánico escénico a dejarse ver en ellos. Noli me tangere, PP (traducción libre: no me toquéis, fachas) debió decirse mientras salía pitando hacia Almería.

Los mismos males parecen afectar al consejero andaluz de Turismo, Comercio y Deporte, quien tampoco se dignó pasarse por la Cartuja. Total, ¿qué tiene que ver Sevilla con Andalucía, la final de la Copa Davis con el deporte y que se celebre en Sevilla con el turismo? Nada, como todo el mundo sabe. ¡Qué tropa!

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