LA banda terrorista ETA consiguió ayer en Francia lo que venía intentando de forma infructuosa desde el final de la tregua y el atentado mortal de la terminal de Barajas hace ahora casi un año: volver a matar. Los terroristas asesinaron a sangre fría cerca de Bayona a un guardia civil e hirieron gravísimamente a otro; los dos participaban junto con la Gendarmería francesa en el seguimiento de etarras, pero la fuerte implantación de los terroristas en su santuario francés permitió a éstos detectar la operación y pasar al ataque, hecho demostrativo de que mantienen su infraestructura en el país vecino y de que en esa confianza no han dudado en cometer el atentado en vez de poner tierra de por medio. El asesinato puede interpretarse también como una respuesta en tan sólo 24 horas a la decisión de la Audiencia Nacional de ordenar la detención de casi medio centenar de procesados pertenecientes al entorno etarra para evitar una presumible fuga ante su inminente condena. Se confirma una vez más que ETA no son sólo unos fanáticos que matan con coches-bomba y disparos en la nuca, sino un complejo conglomerado pleno de ramificaciones que funciona como aparato de información, cobro del impuesto revolucionario, apoyo logístico... y que, por lo tanto, esta hidra de mil cabezas que extiende sus tentáculos desde hace 40 años ha de ser combatida sin fisuras por el Estado democrático. Zapatero dijo ayer que "hoy más que nunca los terroristas deben saber que todos estamos unidos contra ellos", y los grupos parlamentarios trataron de dar esa imagen de unidad en una reunión en las Cortes, pero la realidad es que se mantiene una fractura por las conversaciones de estos años con los terroristas y que esa fractura se ha soldado en falso, máxime cuando continúa el goteo de noticias sobre nuevos intentos de reabrir el proceso con la banda. Mientras los terroristas atisben vacilaciones y divisiones sobre la forma de hacerles frente; mientras entiendan el denominado proceso de paz no como un gesto de generosidad, sino de debilidad, del Ejecutivo y crean que pueden obtener réditos políticos de sus crímenes, seguirán matando, de ahí la necesidad de que Gobierno y oposición formen un frente único y lancen unidos el mismo mensaje a ETA: por más que asesine, nunca conseguirá nada con la violencia.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios