Editorial

Zapatero cambia de nuevo sus planes

APENAS dos semanas después de decretar, entre otras polémicas medidas de recorte social, un duro plan de ajuste sobre la política estatal de inversión en infraestructuras que pone en riesgo el tímido crecimiento -de sólo unas décimas- de la economía española, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sorprendió ayer tras su tradicional encuentro con el Rey con el anuncio de que entre sus planes inmediatos figura reconsiderar el llamado tijeretazo a la inversión pública. El presidente no dio muchos más detalles. "En 10 ó 15 días podremos dar alguna noticia positiva sobre la recuperación de acciones inversoras en materia de infraestructuras que afectará a la mayoría de las comunidades y supondrá un alivio para las empresas constructoras", dijo. Poco más. La respuesta de los mercados, que en los pasados siete días habían relajado los ataques contra la economía nacional, esencialmente después de que el Gobierno hiciera públicas las pruebas de resistencia del sector financiero, fue negativa: la prima de riesgo, el indicador básico para medir nuestro prestigio como país ante terceros, subió hasta 15 puntos básicos. Un repunte que, en buena medida, hace que España pierda el terreno ganado desde finales del pasado mes de julio. El dato parece indicar que el cambio de planes del máximo responsable del Ejecutivo no es bien valorado por quienes compran bonos de deuda española. A los mercados ni les gustan los cambios de criterio ni las incertidumbres. Y de ambas cuestiones Zapatero ha dado abundantes ejemplos en los últimos tiempos. A la espera de ver cómo se concreta el anuncio del presidente -presumiblemente en el Consejo extraordinario de Ministros que se celebrará a finales de agosto-, lo cierto es que esta medida, y los correspondientes ajustes que, de forma casi mimética, van a tener que hacer las comunidades autónomas, irán en perjuicio de la leve recuperación económica avanzada por el Banco de España. El presidente, para prevenir la herida, ya auguró ayer que los próximos datos económicos -correspondientes al tercer trimestre del año- no serán "tan buenos". Sin inversión pública parece poco probable que la economía repunte. Y con inversión los mercados no dejan de castigarnos. España está enredada en su propio bucle.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios