Visto y oído

Antonio / Sempere

En abierto

AHORA que me encuentro a Rosa María Calaf en la UIMP de Santander, recuerdo sus palabras en No es un verano cualquiera reivindicando que En portada y Crónicas no salten de La 2 al Canal 24 Horas. Está muy bien que los profesionales del medio, quienes tienen autoridad moral, como es su caso, eleven la voz y vindiquen todo lo que haga falta.

Pero al hilo de sus argumentaciones habría que plantearse si el debate sobre la visibilidad o la invisibilidad de aparecer en un canal como La 2 o en otro como el 24 Horas no es un tanto obsoleto. Desde que sucedió el apagón analógico, ambos se sintonizan exactamente igual. A un número en el mando a distancia.

Por un lado parecen lógicas las quejas de Rosa María Calaf, pero hay un matiz. Lo grave sería que En portada y Crónicas desaparecieran, que dejaran de producirse. Eso sí sería grave. El hecho de que cambien de señal, y de mosca, es lo de menos.

Si TVE cuenta con un canal informativo específico que necesita reforzar (apenas supera en décimas a CNN +), qué mejor que incrementar su oferta con productos tan potentes como los aludidos. A La 2, a partir de otoño, se le quiere imprimir un barniz cultural. El canal del cine y la cultura. Del mismo modo que ha apeado de su programación bastantes contenidos infantiles, desviados al Clan, y retransmisiones deportivas, derivadas a Teledeporte, no parece descabellado hacer lo propio con el Canal 24 Horas.

Ahora las audiencias de La 2 andan un poco alicaídas. Apenas clásicos como Río Bravo o Rebelión a bordo se logra un repunte. Esto es, no hay nada que perder. En el 24 Horas sí hay algunas décimas que arañar.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios