La ventana

Luis Carlos Peris

En el adiós al ganadero más artista

AMIGO de los que se entregan a la amistad arrancándose desde la segunda raya, Juan Pedro Domecq nunca te fallaba y se queda uno estupefacto cuando la noticia viene como en un recuadro de luto. Juan Pedro, señor de Lo Álvaro, su cofre ganadero de la Sierra de Huelva, era un referente de autenticidad y también de innovación en la ganadería brava. Su testamento de ganadero y torero, que lo fue muy bueno en el campo, está en su libro Del toreo a la bravura que presentaba en la Maestranza con un cartel grande que formaron Curro, El Cordobés, Espartaco y Cayetano en un mediodía en que a Juan Pedro se le quebraron los adentros. Sentimental y exquisito, poeta como lo fue su padre, siempre persiguió el toro artista, que no era otro que el que facilita que el toreo vaya por los caminos de la belleza. Ayer se le cruzaba la Parca junto a su finca y todo el toreo, todo, se llena de luto en su memoria.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios