La esquina

josé / aguilar

Todo fue por el p aís (catalán)

NO podía ser de otro modo. De casta le viene al galgo. El padre, Jordi Pujol, ha sido uno de los políticos españoles más capaces -si no el que más- en lograr la identificación de su comunidad con su propia persona. Nadie como él, o casi nadie, ha instalado en el imaginario colectivo la idea de que su interés particular es el interés de su patria y, mejor aún, que quien denuncia a Jordi Pujol ataca a Cataluña. Clamoroso fue el caso de Banca Catalana.

Era de esperar, pues, que las dificultades del hijo, Oriol Pujol, con la Justicia derivasen en una resurrección de los veteranos fantasmas del agravio nacional y el victimismo. Como hay otros Pujol a los que se está aplicando la lupa judicial o policial -siempre en relación con la facilidad de esta familia para el enriquecimiento rápido-, pueden venir nuevas defensas de la patria en peligro por la acción culposa de los tribunales enemigos.

Bueno, tampoco tan enemigos. Ha sido el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña el que ha imputado a Oriol Pujol por un presunto delito de tráfico de influencias en relación con la concesión amañada de estaciones de inspección técnica de vehículos (ITV). Y ante uno de sus magistrados declaró durante diez horas. En el sentido indicado: él no forma parte de ninguna trama corrupta organizada en torno a las ITV y todas las iniciativas que tuvo sobre este asunto las tomó por "interés de país". Para prestar un servicio público. Por patriotismo catalán. Para arreglar el desaguisado de mapa de ITV que había dejado el tripartito, buscando más competencia y más proximidad a los usuarios. Y siempre como presidente del grupo parlamentario de CiU.

De modo que todos los mensajes, llamadas telefónicas, reuniones y cenas con empresarios del sector y otros imputados en el caso, todos, fueron encaminados a arreglar un problema de la sociedad catalana, por más que las conversaciones que constan en el sumario apunten más bien -por su contenido y por su tono- al impulso político de Pujol a una actuación planificada en grupo y para beneficio de algunos amigos. Que otros imputados se refirieran a él como El primo de Zumosol, el hombre fuerte que zanja conflictos con su sola presencia, debió ser casualidad.

En fin, ya tenemos otro Pujol envuelto en la senyera para hacer pasar su imputación de supuesto corrupto como un ataque a Cataluña. De casta le viene al galgo.

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