SI a La Algaba se la reconoce de inmediato en otras tierras es por su recoleta plaza de toros con carros, donde entre otros hitos recientes está ligada a dos mitos: José Tomás y Curro Romero. El de Galapagar dio en ella sus primeros pasos taurinos e incluso residió en este municipio. Y El Faraón de Camas dio aquí por cerrada su impresionante y dilatada carrera. Por si fuera poco, sus espectáculos en los que intervienen nuevos valores y por donde han pasado numerosos diestros son reconocidos por su valor de promoción como uno de los ciclos anuales más genuinos. Además, la guinda de sus capeas, una idea magnífica recuperada, en 1979, por José María Torres Zapico se ha convertido en patrimonio exclusivo de La Algaba, que da la medida exacta de la importancia que la Fiesta ha tenido y tiene en este pueblo. Por eso, es importante y muy positivo que el Ayuntamiento haya corregido su idea original de prescindir de estos espectáculos y sería conveniente que, una vez lidiada la crisis económica, se recuperen en su totalidad.

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