La ventana

Luis Carlos Peris

Una banda sonora que viene al pelo

SIEMPRE en estas fechas del puente inacabable y con ocasión de la muestra de dulces conventuales se me viene al caletre una canción que hace de adecuada banda sonora para esta película. La canción es, no podía ser otra, Alacena de las monjas, obra deliciosa de Carlos Cano. Cantaba el artista granadino este estribillo: Alacena de las monjas / que te dan gloria bendita / pastelillos de toronja y dulce de leche frita. Aquí, en vez de los pastelillos de toronja se coloca la yema de San Leandro y todo es más real, que dichas yemas siguen siendo la estrella principal de cuanto prodigan esas alacenas monjiles que hasta hoy exponen sus delicadezas en el Alcázar. Son casi treinta años los que cumple esta exposición y la verdad es que cada vez tiene más aceptación en un público que se agolpa como con prisas por matar dos pájaros de un tiro, el de la caridad con las monjas y también con uno mismo, que por ahí empieza esta virtud.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios