Por si acaso

pablo / gutiérrez-alviz

El bazar chino

PARECE que los chinos (me refiero a las personas, no a las piedras ni a los pantalones) están invadiendo España. Proliferan sus restaurantes y, especialmente, sus bazares, donde se pueden comprar, a cualquier hora, jarrones y floreros de remotas y cercanas dinastías. La expresión "jarrón chino", la trajo de Venezuela el exdiputado Anasagasti y sirve para definir a la persona que tras ostentar un alto cargo nadie sabe dónde colocarlo: un valioso trasto. Nuestra patria, como gran bazar oriental, tiene muchos jarrones chinos y de muy distintas procedencias.

El más importante sería el rey emérito. Un jarrón de la dinastía Qing (o King, para los de Hong Kong). Don Juan Carlos ha tenido que aceptar su nuevo carácter "porcelanoso", pero para quitarse el mono de mando va con bastón a algunos actos oficiales de segundo nivel. Brilla con luz propia en los eventos deportivos y taurinos en los que se desenvuelve con prestancia.

De los antiguos presidentes de gobierno se rompieron (fallecieron) Suárez y Calvo Sotelo. Solo quedan en existencia Felipe González, Aznar y Zp, aunque igual Rajoy puede que se convierta en esta preciosa mercancía en poco tiempo.

González, jarrón de ojos achinados de la dinastía Liao, se caracteriza por ser resistente, colorista, de labrado barroco y caro. Su versatilidad lo hace inquieto y, a veces, se presta como adorno de amistades muy poco recomendables. Luce con gallardía y exceso de verborrea en todos los escenarios.

Aznar representa a la dinastía Zhou Lú. De una porcelana lóbrega y milenaria, es ideal para decorar las ceremonias oficiales más serias y luctuosas. Este soberbio ejemplar con fecha de caducidad para 8 años (dos mandatos) se perpetúa en su pedestal y traiciona a los de su linaje con soporíferas lecciones.

Zp personifica el jarrón tipo de la dinastía Song Ghafe. De línea simple y plana, presenta una amplía boca (o tragadera) que lo hace muy hueco y liviano (en todos los sentidos); siempre poroso, aparece de repente en medio de cualquier reunión. Ahora está colocado en Venezuela.

Los ex presidentes de las Comunidades Autónomas conforman jarrones de dinastías menores o cantonales. Muchos siguen expuestos al público y otros pueden acabar en la sombra.

Por último, buena parte de los diputados, alcaldes o concejales cesantes serían los floreros catetos situados en la trastienda de un bazar chino de todo a un euro.

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