La ventana

Luis Carlos Peris

El cara o cruz de la borrachera o la navaja

ANGELITO, qué hechuras, qué ortografía en su Tuenti, qué referente para esa juventud con aspiraciones de cirrótica y qué mala suerte tuvo el pobre de Francisco José Guerrero con que se le cruzara en el camino este tipo que nadie sabe qué coño hacía a su edad entre chavales y, sobre todo, chavalas que no saben dónde se meten. O sí lo saben e insisten en jugarse la vida al cara o cruz de la borrachera o la navaja, que si no sale una sale la otra, o las dos. No hay por qué meterse en el pantanoso terreno de los prejuicios, pero con ese aspecto que tiene resulta complicada su defensa. Y es que cuando se ha pasado el fielato de los treinta años, cada uno tiene la cara que se ha ido labrando en el particularísimo día a día de la vida, y la cara del angelito que presuntamente se cargó al chaval de La Puebla de Cazalla es de ésas que si entras en el cine con la película empezada sabes que es la del asesino.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios