La esquina

Más cerca del final

LA detención del jefe militar de ETA supone un avance importante en la lucha contra el terrorismo. Txerokiacumula, con sólo 35 años, un historial a la altura de los mayores criminales de la banda. Al menos, cualitativamente. El número de sus asesinatos está lejos del del carnicero De Juana, pero a él se debe la orden de acabar con la última tregua etarra en la T-4 de Barajas, él mandó matar al Rey y a él se atribuye, por propias confidencias, la ejecución a sangre fría de los dos guardias civiles sorprendidos en labores de vigilancia en Capbreton (Francia), el 1 de diciembre pasado.

ATxeroki le sorprendieron también en la madrugada de ayer, camuflado de turista en un hermoso pueblecito de los Pirineos, no lejos de Lourdes, policías franceses y guardias civiles, que no lo remataron en aplicación de la Ley del Talión, sino que lo detuvieron y lo pusieron a disposición del juez para que responda de sus crímenes con todas las garantías legales, en aplicación de la ley de la democracia. La detección por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de dos cuentas de correo electrónico utilizadas por el jefe terrorista ha resultado un punto de partida clave para conseguir su captura. Y es que el combate contra el terror es más eficaz, y legítimo, controlando las nuevas tecnologías que usando mercenarios.

Lo de la edad de Txerokino es un dato irrelevante. Aupado a la cúpula de ETA con apenas más de treinta años, con él llegó a la organización una generación de terroristas jóvenes, con escaso bagaje intelectual y poco preparados. Y -una cosa lleva a la otra- fanáticos de la violencia como único método válido de intervención política. No hay mejor señal del fracaso y la desesperación de la banda que esta precipitada renovación de sus cúpulas y de sus comandos a causa de las redadas policiales y el aislamiento social: cada vez se tarda menos en detenerlos desde que llegan a la dirección, cada vez pasa menos tiempo entre que cometen un atentado y se les encierra. Ahora mismo hay setecientos terroristas en cárceles de España y Francia. Un récord que, además, tiene delante la perspectiva de ser superado por otro récord.

Ha habido unanimidad en celebrar la detención de Txeroki. Hasta la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, calificó el hecho de "buena noticia" y expresó su apoyo total al Gobierno español, sin añadir ningún matiz como acostumbra. Esperemos que el consenso siga y a nadie se le ocurra elucubrar sobre la posibilidad de una nueva negociación basándose en las diferencias entre los duros que quieren asesinar todos los días de la semana que les sea posible y los blando" partidarios de asesinar en días alternos, como decía recientemente un irónico analista.

Ya se especula sobre quién sustituirá a Texroki. Da igual. Correrá la misma suerte que Txeroki.Más temprano que tarde, por lo que se ve.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios