La ciudad y los días

carlos / colón

Ni un coche usado

Aveces, sólo a veces, es verdad que una imagen vale más que mil palabras. La fotografía de Emilio Naranjo (Efe) de nuestra portada de ayer decía más sobre Podemos que muchos editoriales, artículos de opinión, comentarios de tertulianos o informaciones contrastadas y fiables. Todo lo que se pueda mostrar y afirmar objetivamente sobre lo que son y lo que representan, y mira que hay vídeos con declaraciones o actuaciones suyas que descalificarían a cualquier político, está dicho en esta fotografía. No hay interpretación, sino gestos. No hay mediaciones verbales, sino rostros. Si acaso hay interpretación o mediación es solo la habilidad del fotógrafo para captar la verdad en ese "instante decisivo" en que realidad y apariencia se funden.

Quien quiera votar a estos tres que lo haga, faltaría más, porque para eso de momento estamos en una democracia. Como los daneses y los franceses votan a la extrema derecha o los griegos a la extrema izquierda. Pero que lo haga, como sucede con los franceses, daneses o griegos, sabiendo a quienes y a qué votan. Las elecciones no permiten devoluciones posteriores si lo votado resulta ser defectuoso en la medida en que defraude las expectativas depositadas en una formación o unos líderes. Si se vota, pese a toda evidencia y contra toda información objetiva, para castigar a quienes antes han defraudado, para expresar una protesta (por justificada que esté) o para desahogar un cabreo (por sólidas que sean las razones para estar cabreado), y después el remedio resulta peor que la enfermedad, no hay marcha democrática atrás posible. Por eso elegir a nuestros representantes supone el más alto grado de responsabilidad cívica. Y responsabilidad alude a lo que sucede antes y después de actuar: primero el cuidado que se pone en lo que se hace o decide, y después la necesidad de reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente.

Nadie podrá decir que votó a los de Podemos engañado o sin saber quiénes eran. Estamos en la era de las redes sociales. Sus palabras y actitudes están grabadas sin posibilidad de manipulación alguna. Son ellos mismos tal como son. Entren en Youtube. Vuelvan a ver nuestra fotografía de portada de ayer. Y recuerden el famoso cartel utilizado por los demócratas de Kennedy en las elecciones de 1960: bajo una fotografía de Nixon se escribía "¿Compraría un coche usado a este hombre?". Pues eso.

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