La tribuna

Manuel Clavero Arévalo

Un debate necesario

Días pasados asistí a una conferencia-coloquio, celebrada en el Foro del Grupo Joly Andalucía, en la que Javier Gómez Navarro, presidente del Consejo Superior de Cámaras de Comercio de España, analizó los problemas que en la actualidad tiene planteados la economía española y señaló como uno de los más importantes el modelo energético.

A los pocos días Felipe Benjumea Llorente, presidente de Abengoa, me envió un interesante estudio en el que se dice que nuestro actual modelo energético, basado en la energía fósil, presenta claros síntomas de agotamiento, por lo que uno de los retos más importantes de los próximos años será avanzar en un nuevo modelo basado en energías renovables no contaminantes, cuyo suministro esté garantizado. En dicho estudio leo que para luchar de una manera efectiva contra el cambio climático es necesario adoptar un nuevo paradigma económico en el que los precios de los bienes y servicios incluyan no sólo su coste de fabricación, sino también su coste medioambiental.

En El País de 23 de mayo pasado leo que Italia se apunta a la energía nuclear, después de haber cerrado cuatro centrales nucleares tras un referéndum celebrado en 1987. El nuevo ministro italiano de Desarrollo Económico, Claudio Scajola, declaró que "sólo las nucleares son capaces de producir energía a largo plazo de manera segura, a precios competitivos y respetando el medio ambiente". No hay que olvidar que Italia, según informa El País, importa el 87% de la energía que consume, principalmente de Rusia y Argelia. Las palabras del ministro ya han tenido contestación.

En el año 2004 se celebró en la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla el XV Congreso Italo-Español de Profesores de Derecho Administrativo, con el tema el Derecho de la Energía y las ponencias y comunicaciones se publicaron en un voluminoso libro en el año 2006. En el prólogo del libro, señalé la oportunidad del congreso en un momento en el que el aumento del precio del petróleo y la gran demanda de China y de la India requieren incrementar la energía eléctrica. Hubo interesantes e importantes ponencias y comunicaciones sobre energías renovables, con polémicas sobre su ámbito, ya que para algunos se limitaban al sol, el viento y las olas, mientras que para otros en su ámbito deben incluirse también la geotérmica, la hidráulica, la biomasa y los residuos urbanos e industriales. El profesor Pérez Moreno en su ponencia dió a conocer el borrador de la que luego sería la Ley andaluza 2/2007 de Fomento de las energías renovables y del ahorro y eficiencia energética en Andalucía. Nos cuenta el periódico el 23 de mayo que el Foro Europeo por la Energía Nuclear, en su reunión del día anterior, pidió a la Comisión Europea, como expresión de responsabilidad en la lucha contra el cambio climático, un apoyo sin ambigüedades a la energía nuclear, para reducir en un 20% las emisiones de gases de efecto invernadero en el año 2020. Por su parte, el presidente de la Unión Europea, Barroso, recordó que la mayoría de los Estados miembros (15 de 27) han optado por la energía nuclear.

En el documento que me envió Felipe Benjumea se señala cómo los biocombustibles son la alternativa más eficaz para disminuir el impacto del sector transporte y además pueden ayudar a reducir la dependencia que muchas naciones del mundo han contraído con el oligopolio de los países que producen petróleo. También se niega que los biocombustibles, que se obtienen de los cereales, sean la causa del aumento de precio de éstos.

Se pregunta Felipe Benjumea cuál será la energía que consuman nuestros nietos y, defensor razonado de los biocombustibles, afirma que para reducir la emisión de gases efecto invernadero (en el supuesto de mantener el patrón actual de generación eléctrica), sería necesario generar entre un 40% y un 50% de energía a partir de fuentes renovables. Una de esas energías será la solar, ya que cubriendo con colectores solares un 5% de los desiertos cálidos se satisfarían las necesidades eléctricas del mundo entero y, por lo que hace a España, con las tecnologías solares se podría obtener energías equivalentes a 8,32 veces la demanda del país en 2050. Añade que el otro vector energético sería el hidrógeno, pero en la predicción de Benjumea existe el pesimismo de la presión de los intereses económicos vinculados y defensores de las energías fósiles.

La energía es un bien fundamental para la vida de las personas y para el desarrollo de los pueblos y España y Andalucía son deficitarias en ella. Según leo en este periódico, el presidente Chaves planteó hace días en la ejecutiva federal socialista, la necesidad de un debate sobre la energía, aunque su iniciativa no fue asumida. Creo que tenía razón, porque en una energía suficiente ha de basarse nuestro presente y nuestro futuro.

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