Las dos orillas

josé Joaquín / león

Siete días después

HACE tan sólo una semana, el martes pasado, en la Caseta Municipal de la Feria de Sevilla, se hicieron unas fotos. En ellas aparecían tres alcaldes: el de Sevilla, Juan Espadas, del PSOE, y los de Málaga, Francisco de la Torre, y Granada, José Torres Hurtado, ambos del PP. Todos brindaron por el proyecto de unión de estas ciudades andaluzas y Córdoba, cuya alcaldesa socialista no pudo acudir a la invitación festiva. Al día siguiente, Torres Hurtado fue detenido y puesto en libertad con cargos. Si bien en la operación policial no recibió ningún cosqui, como Rodrigo Rato, a la Fiscalía le pareció excesivo. La amistosa foto de la caseta se publicó en los periódicos el mismo día de la detención.

Ese mismo día (el que se publicó la foto y fue detenido Torres Hurtado; o sea, el miércoles) acudió Susana Díaz vestida de flamenca a la Feria de Sevilla, donde coincidió en la recepción de la Ser con Pedro Sánchez, al que hizo esperar más de una hora. Aun así, Pedro se fotografió carantoñeando al niño de Susana, que acudió con el crío a la Feria, así como Carolina Bescansa llevó a su bebé al Congreso de los Diputados. Aunque no es lo mismo. Una criaturita se divierte más en la Feria que en el hemiciclo, donde sólo puede dormir o llorar.

Ese mismo día (el que se publicó la foto y fue detenido Torres Hurtado, y Pedro Sánchez besó al niño de Susana Díaz; o sea, el miércoles) dijo Juan Marín, el portavoz andaluz de Ciudadanos, que los parlamentarios de Podemos se habían ido a la Feria de Sevilla de copas, incumpliendo sus funciones. Después Marín, para no ser un esaborío, coincidió en la Feria con Teresa Rodríguez, que estaba de casetas con Pedro Sánchez, aunque sin que bailaran sevillanas a tres, ni nada raro.

Hay que tener cuidado con las fotos en las ferias. Nunca se sabe si el señor o la señora que te acompaña, en la amigable reunión, será mencionado en los papeles de Panamá. Fíjense en lo que le ha ocurrido al ex ministro Soria. En los mentideros madrileños, el último rumor apuntaba a una conspiración en el PP, para que el próximo presidente fuera Luis de Guindos, en plan Monti español, bendecido por Bruselas. Y, a la vez, el futuro presidente del PP sería… ¡José Manuel Soria! El hombre que antes decían que era clavaíto a Aznar, pero hablando en canario. Al día siguiente, apareció en los papeles de Panamá. Ahí quedó.

Si todo eso, y mucho más, ha pasado en una semana. Ya me dirán lo que puede ocurrir hasta el 26 de junio.

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