Cosas que pasan

Ricardo Castillejo / Rcastillejo@grupojoly.com

El dolor ajeno

CONTEMPLAMOS el dolor ajeno con una cierta distancia que, aunque nos motive a solidarizarnos con las víctimas de un padecimiento, a la vez parece protegernos de sufrir su mismo mal y convertirnos en la fuerza que, en dichos duros instantes, esos otros necesitan. Era la reflexión que realizaba ayer mismo mientras, al mediodía, asistía a la misa en recuerdo de Rafael Ojeda Durán, padre de mi amigo Falete y uno de los componentes originales de Cantores de Híspalis que, unas horas antes, había fallecido víctima de una grave enfermedad. A punto de cumplir los 51 años, el próximo día 17, Falín ha dejado huérfanos a su mujer, a sus hijos, a sus compañeros de profesión y a aquellos que le añoran.

Aguantó hasta el último minuto. Peleó como un león contra lo que él llamaba "el bicho" aunque, a pesar de sus arrestos, no lo consiguió. A su lado, heredero del coraje de su progenitor, Falete tomó sus manos entre las suyas en espera de la llegada del momento final cuando, exhausto ya, Falín cerró sus ojos y descansó. Gentes como Pascual González -a quien se le quebraba la voz nada más empezar a hablar-, Juani Calceteiro o Mario Ruiz, componentes de su grupo de sevillanas; José Manuel Soto, Patricia Vela, los Amigos de Gines o El Mani quisieron acercarse a la iglesia para dar su último adiós. Y otros como Miguel, dueño del histórico bar sevillano Garlochí, que viajó desde Málaga -donde se encontraba con Luz Casal- al punto de enterarse de la noticia. Nadie podía creer que el fatal desenlace tuviera lugar tan rápidamente. Todos buscábamos una explicación a lo inexplicable cuando, de repente, la pena contenida dejó paso a las lágrimas. El llanto, como la lluvia alivia al cielo, es el consuelo de un alma triste y son muchas las que así se sienten ahora. Permitamos, pues, que el tiempo transcurra y que, igual que en los campos vuelven a crecer las flores, de nuestra pena surja el consuelo, al menos, de sabernos queridos. Es el mejor bálsamo para las cicatrices que dejan estas heridas.

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