Las dos orillas

josé Joaquín / león /

El eje de Sevilla y Málaga

ENTRE los alcaldes andaluces que tenía el PP hasta el 24-M, puede que el más habilidoso fuera el de Málaga, Francisco de la Torre. Por eso es uno de los pocos que ha seguido. Aunque con dificultades, De la Torre consiguió el apoyo de Juan Cassá, el hombre de la coleta de Ciudadanos de Málaga, un tipo pintoresco. Pero lo más curioso es que poco después de tomar posesión, De la Torre ha realizado una de sus primeras visitas para ver al alcalde de Sevilla, Juan Espadas, que es del PSOE. Además con la intención de alcanzar acuerdos. Sorprende porque no hizo ese eje en los cuatro años anteriores, cuando el alcalde de Sevilla era Juan Ignacio Zoido, de su mismo PP.

Puede ser que él tenga simpatías especiales. El acuerdo para el eje y la reunión se fraguó cuando coincidieron ambos alcaldes en la toma de posesión de Susana Díaz, con la que De la Torre aparenta llevarse estupendamente. Cada vez que ella visita Málaga se fotografían juntos. Contrasta esta actitud cordial con la de otros alcaldes del PP, más ariscos con Susana.

Zoido era un hombre de gestos diferentes. Será casualidad o no, pero no formó un eje ni con Dos Hermanas, donde estaba el incombustible Toscano, ni con Alcalá de Guadaíra, donde estaba Gutiérrez Limones, ambos socialistas. Peor aún es que Zoido no formalizara algún eje fraterno ni siquiera con los alcaldes de su partido, cuando De la Torre se ha mostrado predispuesto a pactar lo que sea con Juan Espadas, a los pocos días de tomar posesión.

¿Por qué Zoido no pactó con su compañero de partido? Tampoco se entiende que no pactara un eje de zonas francas entre Sevilla y Cádiz, considerando que la gaditana ya existe y alcanza hasta el puerto de Algeciras inclusive, que está a semejante distancia de sus oficinas centrales que el puerto de Sevilla. Ni se ha entendido ese empeño en dragar a las bravas el río contra los designios de la Unesco, que no lo va a consentir. La poca permeabilidad que ha tenido Sevilla para coordinarse con nadie, más allá de Bellavista o de Torreblanca, ha sido negativa para Zoido. Y, para colmo, irrumpe Paco de la Torre en plan amistoso con Juan Espadas, nada más llegar.

Es el lenguaje de los signos, otras intuiciones. El eje Sevilla-Málaga se presenta como un contubernio entre un cierto sector del PSOE y un cierto sector del PP. Parecen más inclinados al latín que al griego. Una nueva casta, que se ve venir, ante el jaleo asambleario y chiripitifláutico.

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