crónica personal

Pilar Cernuda

... Y esfuerzo

NO se suele decir, pero cuando Churchill daba ánimos durante la segunda guerra mundial no pidió sangre, sudor y lágrimas, sino que pedía sangre, sudor, lágrimas … y esfuerzo.

Nuestros padres y abuelos sufrieron las consecuencias trágicas de la guerra; a nosotros nos toca sufrir las consecuencias, dramáticas, de una crisis económica que nos ha hecho conocer la penuria. Algún día llegará en el que habrá que exigir responsabilidades a los políticos que nos llevaron a esta situación, y que además de estar seguros de que nunca serán llamados ante los jueces para responder por su mala gestión disfrutan de espléndidos sueldos que les pagamos todos. Pero mientras llega ese día, si llega, hay que hacer un esfuerzo inconmensurable para salir de donde nos encontramos.

Desde mucho antes de que Zapatero dejara el Gobierno, la Unión Europea puso los puntos sobre las íes: para mantenerse dentro del euro y tener acceso a los beneficios y ayudas correspondientes, España tendría que emprender tres reformas básicas: la reforma laboral, la reforma de las administraciones públicas, con especial atención al gasto autonómico, y la reforma del sistema financiero.

El famoso junio del 2010 Zapatero inició la reforma que ponía límite al gasto autonómico y obligaba a una reforma de la Constitución. Mariano Rajoy, que apoyó esa iniciativa, le dio forma de ley durante su mandato, pero sólo en lo relacionado con el gasto; queda todo lo demás, que es lo relevante: adelgazar las administraciones autonómicas en lo político y en lo relacionado con el personal. No pueden asumir determinadas atribuciones que están asumidas por organismos superiores, ni pueden ampliar su número de funcionarios y contratados hasta cifras que hacen saltar los presupuestos. La reforma laboral sí se ha puesto en marcha, y se han sentado las bases para la reforma del sistema financiero, aunque da la impresión de que el Gobierno pretende que con la crisis de banca están los deberes hechos, lo que está completamente alejado de la realidad, hay que hacer mucho más. Este jueves la vicepresidente Sáenz de Santamaría ha apuntado que se exigirá a los gobiernos autonómicos que den carpetazo a la mayoría de sus organismos y fundaciones, que hagan los necesarios recortes de personal y que se tomen en serio el gasto. Nada nuevo, las medidas estaban anunciadas desde hace tiempo sin que se haya puesto en práctica.

Tendremos que apretarnos aún más el cinturón, y habrá que aplicarse en el esfuerzo, no es suficiente con la sangre, el sudor y las lágrimas. Pero que lo hagan ya, sin dilación, que atravesemos de una vez ese calvario. Porque el sufrimiento es peor cuando nos advierten sobre los males del infierno y pasan meses sin que lleguen. El Gobierno ha anunciado medidas drásticas hace tiempo. Que las apliquen ya.

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