La ciudad y los días

carlos / colón

La fascinación totalitaria

MÁS libros para los tiempos que corren. De Simon Leys (1935-2014) tienen a su disposición cuatro muy distintos pero igualmente fascinantes e inteligentes: La felicidad de los pececillos, Con Stendhal, Los náufragos del Batavia (los tres en El Acantilado) y George Orwell o el horror a la política (Antonio Machado). Hace muchos años Tusquets publicó Los trajes nuevos del presidente Mao. Crónica de la revolución cultural, un libro tan valiente, lúcido y necesario como vilipendiado por la "inteligencia" de izquierdas sobre todo francesa que, asombrosamente, defendía el maoísmo y aplaudía la barbarie de la Revolución Cultural que asesinó unos 20 millones de personas. Debería reeditarse precisamente en estos tiempos.

Leys fue un erudito sinólogo, traductor, escritor y profesor de universidad que se metió en estos líos políticos que tan caros le costaron -hasta de sicario de la CIA le tildaron- escandalizado por las mentiras y aplausos serviles con los que una parte de la intelectualidad francesa -Godard, Badiou, Kristeva o Sartre en cabeza- silenciaba o celebraba los asesinatos masivos que se cometían en China (muchos de ellos también defenderán el genocidio de Pol Pot). El mismo año en el que Leys publicaba su denuncia pionera, pagando por ello el precio de autoexiliarse de la divina izquierda francesa en Australia, Maria Antonietta Macchiocchi, entonces una figura de la izquierda intelectual europea, publicaba su extenso canto a Mao De China en el que se afirmaba que la Revolución Cultural traería mil años de felicidad. Libro, por cierto, desmontado con inteligencia quirúrgica por Leys hasta quedar reducido al ridículo por sus errores de bulto. De Heidegger a la Macciocchi, pasando por Neruda, por citar a cantores de Hitler, Stalin y Mao, los tiranos siempre tienen intelectuales que les canten.

¿Y esto a qué viene? En parte para recordar, precisamente ahora, la fascinación que los dictadores y las dictaduras pueden ejercer. Sobre todo porque en Francia se ha publicado un excelente ensayo de Pierre Boncenne, El paraguas de Simon Leys, dedicado a este hombre libre, culto, inteligente, lúcido y valiente. El título alude al paraguas contra las ideologías totalitarias y la estupidez que supone la lectura de las obras de Leys. Ojalá traduzcan este ensayo y se reedite Los trajes nuevos del presidente Mao. Necesitamos estos paraguas. Sobre todo ahora.

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