Pablo Salvago

Dos frentes y un mismo fin

Necesidad El Banca Cívica está obligado a ganar, si no quiere perder el tren del 'play off', a un Estudiantes con la soga del descenso al cuello Clave La defensa debe imponerse de nuevo

Estudiantes contra Banca Cívica. No hace mucho hubiese sido un duelo en las alturas, pero desde hace años es un choque marcado por el drama, un duelo en el que alguno de los dos, o incluso ambos, buscan un poco de oxígeno con la soga del descenso apretando jornada tras jornada. En esta ocasión son los madrileños los que ven el pozo de la LEB de cerca, de demasiado cerca, pero los sevillanos, que van a paso cambiado ganando fuera y perdiendo en casa la ocasión de asentarse en el play off, necesitan un triunfo con el que olvidar el palo del Bilbao.

Y es que parece que los tropiezos pueden enjugarse aún. Es cierto, pero esa cantinela dura ya varias semanas. Las mismas que el conjunto hispalense lleva dando bandazos en su feudo, el que debía ser un fortín y donde parece que el equipo pierde su identidad defensiva para dejar escapar oportunidad tras oportunidad de asaltar el cuarto puesto. Y es que es más fácil fallar poniéndose el listón en el octavo lugar que en el cuarto, quizá más a la mano que nunca con lo que eso conlleva en el play off y con el premio seguro de volver a Europa. Tampoco hay que obviar el contexto actual, en el que la fusión de Banca Cívica y Caixabank no se sabe si es una amenaza, el principio o el final de algo o, simplemente, un nuevo cambio de propietario y de nombre. El futuro dirá. El presente, sin embargo, dice que los pupilos de Joan Plaza están obligados a ganar tras la derrota del domingo pasado ante un rival directo si no quieren que el objetivo de la temporada se complique más y que cada duelo se convierta en una final.

Pero una final es ya cada encuentro para el cuadro colegial, que ocupa plaza de descenso. La presión es máxima para la plantilla de Trifón Poch es la apuesta del club para salvar una situación desesperada. No es la única, porque a la entidad llegaron Lofton, salvador ya hace dos años, Willie Deane y el ex cajista Kirksay, de vuelta por España tras su corto y desesperante periplo por Italia. No ha cambiado, sin embargo, el panorama estudiantil en cuanto a resultados. Es más, la última victoria en casa de Estudiantes fue el 8 de enero ante el Manresa (76-70), por lo que es de esperar que el equipo salga a morder desde el minuto uno. Frenar el ímpetu local en los primeros minutos debe ser una de las máximas de Plaza en el encuentro, así como jugar con el nerviosismo del rival y, por su puesto, rematarlo cuando esté contra las cuerdas. No dejar que Estudiantes se levante, como ya ha pasado en muchas ocasiones y cerrar el encuentro más pronto que tarde… si se puede.

Para ello, la aportación de Davis volverá a ser clave. El pívot tendrá que vérselas con un par peleón de los que no le van; de los que le gusta, de los que buscan el contacto y llegan a desesperar al norteamericano y que, además, está en estado de gracia como es Germán Gabriel. De hecho, el cinco, después de años con un papel secundario, es el faro que guía a los colegiales y junto a Lofton la artillería de un conjunto que tiene poco margen de error a estas alturas.

Frenarlos no sólo será cosa de Davis, Triguero, Urtasun y English, que busca confirmar que puede ser válido aún en esta recta final, sino de todo el bloque. Todos atacan y todos defienden. Es la máxima de Plaza, aunque últimamente lo que antes era un arma, la defensa, se está convirtiendo en un problema para un conjunto que cada vez más confía su suerte al intercambio de canasta, a pesar de saber que es un error, aunque enfrente esté una de las peores defensas de la liga. Por eso, frenar el lanzamiento exterior estudiantil y sus rápidas transiciones parece fundamental para llevarse algo positivo de Madrid para Sevilla, además de llevarse el duelo interior en el que Rubio tendrá, como siempre, el oscuro papel de atar en corto a Simmons para que Bogdanovic tenga más libertad ofensiva.

La defensa, dicen los jugadores del Banca Cívica, es lo que les da confianza para atacar y, curiosamente, este año defiende menor lejos de San Pablo. El camino, pues, empieza en el campo propio en la que hay que jugar de verdad, no como en el patio del colegio del Ramiro. El play off está en el aire y la semana que vine toca un nuevo desplazamiento (Gran Canaria), por lo que el deseo de crecer debe ser más fuerte que las ansias de salvarse.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios