Hoja de ruta

Ignacio Martínez

Un futuro feliz

LA crisis ha aparecido de golpe. Y, como en el cuento, es una bruja, vieja y fea. Aunque líderes de naciones y empresas se encargan de decirnos que es joven y bonita. Pero ha llegado el momento de dejar a un lado sus posibles encantos y tomar medidas originales para salir del ciclo bajo de producción. También para que el sistema futuro sea mejor. Cuando llegó la era de las nuevas tecnologías, con empresas cuya materia prima era el conocimiento, se acuñó el concepto de la nueva economía. Parecía una panacea, que podría desterrar para siempre las crisis y lograr un crecimiento continuado, al aplicar a la producción la moderna tecnología.

El aumento del PIB mundial un 5 por ciento en los últimos años es el mayor de la historia. Con un añadido positivo: en el pasado, subía el producto bruto mundial cuando prosperaban países ricos, como Estados Unidos, Alemania y Japón; y ahora la economía se distingue por la generalización del crecimiento y la incorporación a la locomotora global de potencias emergentes como China, India o Brasil. En todo caso, la coyuntura mundial nos recuerda que la economía no es cosa de brujos ni de hadas. Y que toda actuación tiene efectos positivos y negativos. Hay que elegir.

El lunes este diario publicó una brillante tribuna de Manuel Lozano Leyva. Si no la leyó, no se la pierda. Se llama Andalucía nuclear y hace una propuesta herética: la construcción de dos centrales nucleares de tecnología avanzada, una en la parte oriental de la región y otra en la occidental. Es un buen momento para iniciar un debate profundo sobre energía y desarrollo sostenible. Por su parte, la consejera saliente de Obras Públicas ha hecho una contribución importante a la implantación de normas urbanísticas. Se acabó la barra libre en la que creció y se desarrolló el gilismo y sus imitadores. Cuando termine esta crisis habrá, además de reglas, otra forma de mirar al porvenir.

Además de grandes medidas, las hay pequeñas pero efectivas. Leo Pruimboom, experto en psiconeuroinmunología, explicaba el sábado en La Vanguardia que el Gobierno finlandés ha seguido los consejos de la asociación internacional de investigación del cáncer y ha incrementado los impuestos de nutrientes no recomendables en un 50 por ciento y ha bajado en un 80 los de frutas y verduras. Pruimboom se ocupa en Chipiona (Cádiz) de mejorar la higiene, la salud, la protección y la seguridad. Trabaja con la policía para que cuide mejor al ciudadano, o repara la motivación y salud de los 400 empleados municipales. Reconvierte la agricultura en ecológica, alimentación que se establecerá en los colegios, donde se impartirá una asignatura de bienestar, basada en nutrición, sueño y ejercicio físico. O sea, que se puede vivir con menos y ser más feliz. El que no se consuela, es porque no quiere.

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