L A Justicia ha condenado a José Marín, ex secretario del distrito Macarena, a cuatro años y tres meses de cárcel por el pago de seis facturas falsas al contratista José Pardo, que a su vez ha sido condenado a tres años y nueve meses de prisión. La dirección del PSOE de Sevilla ha reaccionado diciendo: que el fallo judicial evidencia "una irregularidad administrativa, que ya quedó subsanada por el Ayuntamiento"; que no hubo lucro personal ni apropiación indebida, y que tampoco existió trama alguna. Por su parte, la portavoz municipal ha destacado que los condenados sólo habrían malversado 5.901 euros. Parafraseando el adagio jurídico, no sólo se trata del huevo, sino más aún, del fuero, por cuanto la sentencia deja en evidencia las prácticas que se hacían en todo un distrito municipal. En la escala que va del error al delito, el PSOE trata de reducir la condena a una mera irregularidad, esto es, a una conducta moralmente reprobable, cuando el fallo judicial supone el reconocimiento de la existencia de un delito o quebrantamiento de la ley, y esto ya son palabras mayores: se ha delinquido en unas dependencias del Ayuntamiento, y uno de los condenados tenía la consideración de funcionario municipal e iba a ser nombrado secretario del grupo municipal socialista. Aunque se niega la existencia de una trama, el propio Marín apuntó ayer a otros responsables cuando dijo al conocer su sentencia: "Si ya he pagado yo, para qué voy a hacer que pague otra persona". El juicio se ha reducido a media docena de facturas falsas de las 28 iniciales, pero han quedado muchas incógnitas por despejar. Recuérdese que se facturaba a muchas sociedades y no sólo a COS, e incluso -algo que debería ser impensable en un Ayuntamiento- a sociedades civiles, opacas por naturaleza; que se crearon una serie de sociedades en el mismo despacho de Luis de Morales y que los ingresos se hacían en una sucursal de la misma avenida; que hubo expedientes construidos años después de las presuntas obras; que sociedades beneficiarias se crearon en torno a la misma fecha y para operar en el distrito, el que más dinero movía por entonces.... Aunque el PSOE reduzca el caso a una irregularidad, es la primera vez que se condena a alguien en Sevilla a la cárcel por corrupción desde un orga nismo público, algo que no pasaba desde la época de Juan Guerra.

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