el periscopio

Cayetano García De La Borbolla

Más madera

Los hermanos Marx llegaban a la estación en una carcasa, a ver cómo llegamos nosotros; de momento, hay que quemar otro vagón

COMO si se tratara del día de la marmota, cuando el Gobierno se las prometía felices vendiendo la enésima versión de los brotes verdes, ha llegado el tío Olli con las rebajas. No sólo no vamos a crecer en el año 2014, sino que resulta imprescindible introducir nuevos recortes, o sea, empobrecernos un poco más.

Lo cierto es que las previsiones de la Comisión Europea producen escalofríos sólo con mirarlas: el paro va a llegar al 27% en este año 2013, la deuda sigue en el 227% del Producto Interior Bruto (PIB), y es complicado que las exportaciones sigan creciendo en este ejercicio al ritmo de los anteriores. Resumiendo, el país, pese a los mensajes de optimismo, no acaba de mejorar, por lo que todo apunta a que en breve se hará necesario limitar gastos por enésima vez.

Al observador le da la impresión de que estamos en un círculo vicioso que, entrados ya en el sexto año de crisis, nadie es capaz de romper. El gobierno de turno aprueba recortes y sube impuestos, todo ello tiende a paralizar la actividad económica; esto lleva a una subida del paro y la deuda pública, y conduce a una nueva exigencia de la Comisión Europea. El comisario Olli, como Groucho en la película, pide más madera, mientras se va desmontando el tren. En la ficción, los hermanos Marx llegaban a la estación en una carcasa: a ver cómo llegamos nosotros. De momento parece que hay que quemar otro vagón.

Lo verdaderamente novedoso de esta crisis es la persistencia en el error, y ningún responsable político parece querer romper la inercia. Desde luego, no va ser nuestro presidente el que lo haga: escudado tras el plasma de una pantalla, sigue haciendo lo que mejor sabe hacer, el Don Tancredo. ¿Para cuándo un debate europeo serio para promover alternativas? ¿Por qué en Estados Unidos y Japón se innovan medidas y aquí es imposible salirse de la ortodoxia?

Mientras, al ínclito prócer actualmente conocido como FG le da por "poner la máquina de pensar y proponer cosas" (sic), y afirma que la sociedad galopa hacia una anarquía disolvente, achacando la responsabilidad a los ciudadanos, y eludiendo la de la casta política. Excelentísimo Señor -o como quiera que se le tenga que tratar dada su condición de ex presidente-: los españoles estamos hartos de que se nos culpabilice de esta crisis; ya se nos ha dicho que vivimos por encima de nuestras posibilidades, que no tenemos derecho al Estado de Bienestar y que violentamos la paz de nuestros legisladores. Como consecuencia de esos pecados se nos ha impuesto la penitencia de ser los paganos de la fiesta. El problema es, como he dicho, que en vista de que somos de cartera fácil, no paran de endosarnos cuentas ajenas.

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