Las dos orillas

José Joaquín León

La ministra Bibiana

SONABA para candidata del PSOE a la Alcaldía de Cádiz en 2011; sonaba para consejera de Cultura de la Junta de Andalucía en el próximo gobierno autonómico de Chaves y ha terminado como ministra de Igualdad. A sus 31 años recién cumplidos, Bibiana Aido es casi un milagro de la política. Sus compañeros de partido le auguraban una gran carrera, pero nadie pensaba que sería tan meteórica. Francisco González Cabaña, secretario provincial del PSOE de Cádiz y presidente de la Diputación, solía decir que los periodistas iban a quemar a Bibiana. Pero se ha visto que los designios de Zapatero y las cuotas de Chaves son inescrutables.

Ayer se destacaba que Bibiana será la ministra más joven de la democracia española, por delante de Rodríguez Inciarte, que lo fue con 33 años, y de Almunia, con 34. Además tiene cinco años menos que otra joven ministra, su compañera Carme Chacón, ascendida a la cartera de Defensa sin que estén muy claros los motivos, y es seis años más joven que Soraya Sáenz de Santamaría, nombrada portavoz del PP en el Congreso, como una apuesta de Rajoy por la juventud. A Bibiana Aido sí se la debe considerar una política joven con cierta propiedad, pues entre otras cuestiones nació en 1977, ni antes ni después, sino aquel año mágico en que España votaba en las primeras elecciones democráticas. Por consiguiente, Bibiana no ha estado en las cárceles de la dictadura, ni ha corrido delante de los grises, ni tiene esos adornos en el currículum. Es una socialista de última generación, a la que le viene de familia.

Así como los gaditanos nacen donde les da la gana, según escribió Antonio Burgos, los dirigentes socialistas tienen tendencia a nacer en Alcalá de los Gazules. Eso es parte del pedigrí de Bibiana Aido. Desde el recordado Alfonso Perales, siguiendo por Luis Pizarro, entre otros, la denominación de origen alcalaína ya marca una categoría. En los tiempos de Felipe González y Alfonso Guerra en el poder eso pasaba con la denominación de origen sevillana, que tuvo a otros grandes próceres, como Rafael Escuredo y José Rodríguez de la Borbolla, mientras la foto de la tortilla parecía algo así como la última cena de los apóstoles del socialismo renovado.

Pero además de haber nacido en Alcalá de los Gazules, Bibiana tiene otras virtudes, lógicamente, y buen carácter. No sólo talante, sino que es respetuosa, sabe escuchar y es agradable. En Cádiz no sólo lo ha practicado con sus compañeros del PSOE, sino también con sus rivales del PP, incluida la alcaldesa Teófila Martínez.

Ahora hay una nueva ministra, y al PSOE se le plantea un problema para la Alcaldía de Cádiz en 2011. Pero no se preocupan: siempre les quedará Rafael Román.

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