El medio centro

Carlos Izquierdo

La miseria humana

La Copa de África de 2010 se recordará por el atentado a Togo y su exclusión en las próximas ediciones del torneo

TERMINÓ ayer la Copa de África con el triunfo de Egipto, el tercero consecutivo y séptimo de su historia, tras su victoria sobre Ghana por un gol a cero. No importa. Ésa no es la noticia de esta Copa de África, ni siquiera es la segunda en importancia, con toda la trascendencia que tiene la gloria en un torneo continental de selecciones, con todo el brillo que pulen muchos de los mejores futbolistas del mundo por aquella tierra olvidada.

Las dos cosas por las que se recordará esta edición del campeonato africano son parejas en lo terrible, pero muy distantes en su concepto. La primera de ellas es el atentado que sufrió la selección de Togo la víspera de la inauguración y en el que murieron tres personas, dos de ellas del propio combinado nacional. La segunda es la decisión de la Confederación Nacional Africana de sancionar a Togo con su exclusión de las dos próximas ediciones debido a su retirada del torneo tras sufrir el vil ataque.

Lo que une a ambos sucesos es el hecho, el macabro atentado en una de las zonas calientes de Angola. Lo que las separa es la naturaleza de cada decisión. La primera, el atentado, es consecuencia de unas alimañas que aprovechan el escaparate que les proporciona el deporte para hacerse oír, sin darse cuenta de que cualquier arma y cualquier muerte enmudecen y encanallan siempre cualquier argumento, por mucha o poca razón que puedan tener. La segunda, la sanción a la selección togolesa tras abandonar con los muertos por delante, no es más que el dislate de unos dirigentes más preocupados de sus dietas, sus prebendas y sus estómagos que de fomentar el deporte y la libertad entre los pueblos. Un deporte que es una de las pocas vías de escape en una tierra castigada por todos lados. No es más que otro ejemplo de hasta dónde puede llegar la miseria humana, de hasta dónde es capaz de llegar un miserable con mando.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios