Punto de vista

josé Ramón / del Río

Diez negritos

COMO en la novela policiaca del mismo título, han sido 10 los diputados, además de los propios, que han cometido el "crimen" de votar en secreto a los candidatos propuestos por el PP en la elección de los miembros de la Mesa del Congreso. Queda así constituida por 3 diputados del PP, incluida la Presidencia; 2 de C's; 2 del PSOE y 2 de Podemos. En una legislatura, que se presume complicada, porque la oposición tendrá más votos que el Gobierno, el PP no podía caer en la inocencia de dejar la actividad parlamentaria sin control. En la elección de la Presidencia del Congreso concurría la misma necesidad, máxime cuando el socialista Patxi López que la desempeñó después del 20-D tuvo una actuación más partidista que institucional.

Si el PP tenía 137 diputados y 32 C's, hasta los 179 votos que obtuvieron los candidatos del PP en la elección de la Mesa, busca Pedro Sánchez y su guardia pretoriana quiénes son los autores de esos 10 votos. Venga a decirle a Rajoy que buscara los votos en los que comulgan con su ideología, suponiendo que no había ninguno (puesto que el teórico comulgante era C's, pero éste había pactado con el PSOE, después de las elecciones del 20-D, como antes lo había hecho en Andalucía), venga de decirle que se pusiera a trabajar (como si la Presidencia del Gobierno, aunque sea en funciones y la asistencia a cumbres internacionales, fuere menos trabajosa que marcharse a las playas de Mojácar) que, siguiendo su sabio consejo, consiguió 10 votos anónimos. ¿De qué diputados proceden esos votos? Evidentemente no de Podemos, porque Pablo Iglesias había propuesto para la Presidencia a Domènech, quizás deseando repetir el ósculo bucal ("morreo") que se dieron después de la primera sesión de investidura; ¿fueron quizás diputados de su propio partido? No lo creo, porque aunque el voto sea secreto, la férrea disciplina que implantó Alfonso Guerra, no se quebranta por cuestiones de menor calado, aunque así ocurriera con el tamayazo de la Asamblea de Madrid. Esos 10 votos secretos que no se saben quiénes los emitieron ocurrieron en la elección de la Mesa. De allí desaparece Celia Villalobos, que ha ocupado cargos en la Mesa permanentemente, pese a la mala imagen que daba por sus trifulcas con sus subordinados. Sólo Teófila Martínez acudió a consolarla, según las crónicas.

Tan desprendido como el alcalde de Cádiz, el diputado de Podemos, Cañamero anuncia que donará el exceso de su sueldo de diputado, respecto a lo que él percibía con anterioridad. Me gustaría saber qué hacen cuando Hacienda les reclame el exceso de lo que pueden donar como donativos los demás mortales, cuyos límites están tasados.

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