En tránsito

eduardo / jordá

C óctel molotov

LEO que Pablo Hasél (no sé si se escribe así), el rapero condenado a dos años de cárcel por incitación al odio en sus canciones, es hijo de un antiguo presidente del Lleida Club de Fútbol. Hasél anima en sus canciones a poner bombas, a clavar piolets en la cabeza, a pegar tiros en la nuca, a reventar edificios, a matar periodistas. Los héroes de este chico -tiene 25 años- son el fundador de los Grapo, Stalin, Mao, Al Qaeda. Todo esto es muy curioso. Este chico no ha nacido en una chabola ni ha tenido que vivir en un barrio marginal, sino más bien todo lo contrario. Y además, ha tenido educación gratuita, sanidad gratuita, ha podido disfrutar de becas, de ayudas, tal vez incluso de algún profesor de apoyo (aunque sus letras demuestran que no es tonto y que sabe construir una frase). Entonces, ¿de dónde viene ese odio incontrolable? ¿Qué lo ha causado?

Los emigrantes africanos que llegan a España después de haber cruzado el Sáhara en condiciones extremas, y muchas veces huyendo de guerras civiles y de matanzas, han visto cosas que este rapero no verá en su vida y que sólo conoce por los videojuegos o por las películas. Y aun así, estos africanos llegan a España felices y contentos, sin un asomo de odio ni de resquemor, y eso que las han pasado canutas y que tienen todas las razones del mundo para sentirse traicionados y estafados por la vida. Pero este chico, que ha tenido una vida mil veces mejor que la de cualquiera de esos africanos, está lleno de odio y de violencia, y lo que es mucho peor, no parece capaz de componer una sola canción que no esté inspirada por los violentos deseos de destrucción. Y si uno repasa los tuits y los comentarios de la gente que comenta la condena de ese rapero, ese odio y ese resentimiento incendiario están mucho más extendidos de lo que nos creemos, a pesar de que esa gente tiene una cuenta en tuiter y probablemente tiene un ADSL en su casa, es decir, que vive aún con un mínimo desahogo y un mínimo bienestar, por muy mal que les vayan cosas.

¿Qué está pasando aquí? ¿De dónde surge ese odio que casi roza lo patológico? ¿Cómo se alimenta? ¿Qué hay que leer o qué cosas hay que ver para que la cabeza se te convierta en un cóctel molotov? Todos sabemos que hay muchos motivos para estar enfadados -muchísimos-, pero ¿cómo es posible que una persona en sus cabales elogie no ya a Stalin o Mao, sino a los fanáticos de Al Qaeda? ¿Tiene este rapero noticias de algún rapero que pueda cantar sus canciones en Somalia o en Afganistán? ¿De dónde viene el odio? Mal asunto.

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