La ciudad y los días

Carlos Colón

Los papeles perdidos de La Trinidad

EN 1913 Alfonso XIII instó a la creación de barriadas obreras que mejoraran las condiciones de vida de quienes malvivían en las insalubres viviendas populares antiguas y en las crecientes "villa latas" o "ciudades sin ley" de chabolas formadas por la afluencia de campesinos a la ciudad. Hay que recordar que a principios del siglo XX Sevilla era la primera ciudad de España y la tercera del mundo en mortalidad infantil. Y que la cuestión se agravó cuando a finales de la primera década las hambrunas rurales incrementaron su población en una proporción sin precedentes: de 158.256 habitantes en 1910 se pasó a más de 200.000 en 1920. De la iniciativa del Rey y los esfuerzos de los reformadores sociales surgieron en 1913 el Real Patronato de Casas Baratas y en 1918 el Patronato Municipal de la Vivienda. En 1915 se alzaban las primeras viviendas en el Porvenir.

En este clima, y al amparo de Ley del Retiro Obrero promulgada en 1921 por el sevillano Carlos Cañal, ministro de Trabajo del gobierno de Eduardo Dato, se construyó el barrio del Retiro Obrero entre 1927 y 1935 por iniciativa del general e ingeniero Antonio Ollero y Sierra, según proyecto de José Gómez Millán. En torno a la avenida de Miraflores se creó un espléndido catálogo de arquitectura social e industrial. Desde los terribles 60 este gran logro fue mordido por los derribos y la especulación. Y en los terribles años monteseirinescos prosigue la destrucción de lo poco que sobrevivió.

No hace mucho recogía aquí el SOS de la Asociación Histórica Retiro Obrero para salvar lo que queda del Garaje Miraflores. Le toca ahora al archivo histórico de la Fábrica de Vidrios de la Trinidad. Parte de él, unos 150 documentos como informaba el compañero Luis Sánchez-Moliní, fueron encontrados tirados y "comidos por la porquería y la humedad" por el profesor Julián Sobrino, vicepresidente del Comité Internacional de Patrimonio Industrial, y por Basilio Moreno, presidente de la Asociación Histórica Retiro Obrero. También estaban abandonadas "numerosas herramientas y piezas de gran interés antropológico e histórico". Y eso que había sido declarada Bien de Interés Etnológico en 2001 y se suponía que técnicos de la Consejería de Cultura habían recopilado sus fondos documentales.

Sobrino y Moreno estudian la posibilidad de volver a acudir a la Fiscalía de Medio Ambiente para que estudie las posibles responsabilidades del Ayuntamiento y la Junta. Deben hacerlo. Y los ciudadanos debemos apoyarles. Pero con pocas esperanzas: esta es la ciudad en la que Urbanismo ocultó durante dos años que el Parasol era inviable.

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