Punto de vista

josé Ramón / del Río

Otra pareja rota

ADEMÁS de las parejas de la Guardia Civil que desaparecieron -junto a otras cosas- en la época en que fue director del instituto armado el señor Roldán, otra pareja muy estable eran la del aceite y el vinagre, para aliñar las ensaladas, que nos servían en bares y restaurantes en dos jarritas de cristal, iguales en tamaño y diferenciadas por su distinto color, el propio de los respectivos líquidos. Pues este emparejamiento que no era precisamente por afinidad, sino por conveniencia, va a desaparecer a partir del próximo año 2014. El mandato nos viene de Bruselas, ordenado por la Unión Europea. Es cierto que, quizás con nuestros tercios nos pasamos un poco en Flandes y Amberes, pero la venganza que ahora se han tomado, recetándonos recortes, sin darnos un respiro, no ha sido menuda y exigiría una nueva rendición de Breda, aunque no la pintara Velázquez.

En definitiva, el aceite y el vinagre no podrán aparecer juntos, cada uno en su jarrita de cristal, como hasta ahora lo venían haciendo. Y ello porque para evitar el posible fraude de los rellenos, el aceite sólo podrá servirse en envases con tapón irrellenable o de monodosis, cerrados. Para no desperdiciar, se me ocurre que la gran cantidad de convoyes para aceite y vinagre que no tendrán utilidad desde 2014 en bares y restaurantes pueden aprovecharse donándolos a nuestras iglesias, para que de vinagreras pasen a ser vinajeras.

La media no ha sido mal recibida, ya que está pensada, como antes dije, dentro de un plan de lucha contra el fraude del aceite de oliva, que tanto nos interesa a los españoles, porque somos los primeros productores de lo que se llamó "oro líquido" aunque sea Italia la que se beneficia en mayor medida, envasándolo con sus marcas y sin aclarar que su "óleo" es aceite de oliva español. Durante el Gobierno de Zapatero, el Ministerio de Agricultura contempló esta medida, pero no se llevó a efecto y quizás las duchas con agua fría que aconseja mi amigo el ministro Arias le han paralizado, retrasándose en adoptarla cuando tantas otras eficaces ya tomó. No tengo ni un pie de olivo, aunque sí algunos amigos que los tienen, pero soy un acérrimo defensor del aceite de oliva y de su madre, que es la aceituna, en todas sus modalidades y rellenos. Creo que no hay mejor desayuno que el pan con aceite de oliva.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios