Crónica Personal

Pilar / cernuda

En son de paz

LLEGABA en son de paz, dijo Artur Mas antes de ser recibido por el Rey. Sólo faltaba que el presidente de la Generalitat pensara iniciar allí mismo el asalto al Palacio de Invierno. El clima, ya en los minutos previos, no era el más adecuado, hasta el punto de que una periodista preguntó a Mas si se veía entrando en La Zarzuela como jefe de Estado. Ayer, un periódico nacional advertía que se preparaba un golpe para instaurar la república. Se comprende por tanto el semblante serio que al menos ante los periodistas mantuvieron el rey Felipe y el presidente de la Generalitat. No estaba la cosa para bromas, ni siquiera para sonrisas, aunque fuentes de uno y otro lado, de una y otra institución, sí coincidieron al señalar que la reunión se había celebrado con cordialidad. Una palabra que se suele utilizar, quizá excesivamente, en diplomacia, y que no siempre refleja la realidad.

Era la primera vez que el rey Felipe recibía a Mas en La Zarzuela como presidente, aunque en este año se han visto en Cataluña en varias ocasiones. Y con cara y gestos más abiertos que los de este viernes. Pero no era día para ese tipo de gestos: Mas ha dado esta semana un paso más hacia el independentismo, y no hay rey español que esté por la ruptura territorial. Si ya el rey Juan Carlos fue absolutamente tajante en la defensa de la unidad de España, don Felipe sigue en esa línea sin una sola duda, y lo ha demostrado en cuanta ocasión se le ha presentado, incluso cuando era Príncipe. Lo ha reiterado en su discurso de proclamación y en todas las oportunidades que ha podido desde que asumió la Jefatura del Estado.

Es evidente que ese asunto es el que ha centrado la conversación de una hora larga que mantuvieron en el despacho del Rey, aunque no hay confirmación porque tanto La Zarzuela como la Generalitat han decidido no informar sobre el contenido de la entrevista. Y es evidente también que el Rey ha debido trasladar a Mas su disconformidad con la línea independentista que se ha marcado, y que en los últimos días se ha fortalecido con la lista única que presenta el partido de Mas con ERC y otras fuerzas independentistas. Un empeño personal del actual presidente de la Generalitat al que la Corona, con toda seguridad, planta cara.

Don Felipe lleva días concertando encuentros con los presidentes de los gobiernos regionales, la mayoría de ellos renovados tras el 24-M. Ayer se las vio con el más díscolo, el más antiespañol. Conociendo cómo piensa y actúa el Rey, es seguro que Artur Mas ha escuchado lo que de ninguna manera quería oír.

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