Crónica personal

Pilar Cernuda

El recibo de la luz

LO que faltaba: Berlusconi podrá meter mano en nuestro recibo de la luz. Desde que el Gobierno se enfrentó a Pizarro primero y puso mala cara a E.ON después, se sabía que lo de Endesa iba a acabar como ha acabado, con los italianos mandando en la energética, lo que significa que el peculiar primer ministro de ese país tendrá capacidad de decisión en la política energética española. Esto ocurre con un Gobierno del PP y se arma la de San Quintín, pero como se trata de un Gobierno socialista, pues punto en boca.

Y que no digan que la libertad de mercados lleva a este tipo de situaciones y que los gobiernos no intervienen en las decisiones de las empresas privadas, porque no es éste el caso. Entrecanales, cuando entró en la batalla por Endesa, contaba que le llamó el presidente de Enel para explicarle que había recibido una llamada del entonces primer ministro italiano, Prodi, que le explicó que se había reunido con Zapatero en Baleares y habían acordado que Enel podría entrar en el nuevo accionariado de Endesa, y que, por tanto, Fulvio Monti debía ponerse de acuerdo con Entrecanales para negociar los términos de esa entrada. Desde que entró Enel en escena se barajó la idea de que al final del recorrido estaría como socio mayoritario o único de Endesa, como así ha sido, como así es.

Se mire por donde se mire, es un escándalo, una falta de respeto a los consumidores españoles y una intromisión intolerable en las decisiones de una empresa. ¿O es que piensa Zapatero que hemos pasado página a todo lo relacionado con la operación de expulsar a Pizarro de Endesa? ¿De verdad cree que es fácil de olvidar el acoso y derribo que sufrió el hoy diputado de a pie del Partido Popular, de cómo fueron boicoteando sus iniciativas, de qué manera se puso en entredicho su gestión de la crisis dando a entender que sólo pretendía incrementar su patrimonio? ¿Pretenden que olvidemos cómo fue vigilado al menos en dos ocasiones por guardias civiles fuera de servicio y por agentes del CNI?

Sobre aquello se corrió un tupido velo, pero no hay memoria frágil, y menos cuando existen hemerotecas y buscadores en internet que permiten recordar primero cómo Pizarro se opuso a la entrada de Gas Natural porque consideraba que el precio que ofrecía era insuficiente, cómo después Zapatero vendió a Merkel que veía con buenos ojos a E.ON, de qué manera maniobró más tarde para que entrara Acciona y luego Enel ... Historia no tan pasada, todo está muy reciente.

Conclusión: Acciona ha hecho un negocio superlativo, pero millones de españoles a los que Endesa suministra la energía verán que las decisiones sobre su recibo se toman en Roma. Y que no nos digan que es así como se funciona en la UE, porque otros países, otros gobiernos, bien que se mueven para que determinados sectores queden en manos propias o con escasa participación ajena.

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