Editorial

El reencuentro de España y Venezuela

SOLAMENTE ocho meses ha durado el desencuentro entre España y Venezuela. No podía ser de otro modo. El incidente que estropeó las relaciones de amistad y cooperación se produjo en Santiago de Chile, cuando el presidente venezolano, Hugo Chávez, insultó gravemente a un ex presidente de España e interrumpió reiteradamente al actual presidente, que salió en defensa de su predecesor. La pasividad de la presidenta chilena, que moderaba la cumbre iberoamericana, provocó una intervención insólita del Rey de España, que mandó silencio a Chávez con una frase que dio la vuelta al mundo. A raíz del incidente, el presidente de Venezuela, fiel a su estilo, profirió bravatas e insultos contra España, amenazando a las empresas españolas instaladas en su país. El tiempo ha serenado las aguas. Chávez perdió en su país el referéndum con el que pretendía perpetuarse en el poder, empezó a restar importancia al asunto y ha terminado por visitar España. En su encuentro con el Rey ambos han bromeado acerca de la tensión de entonces (don Juan Carlos le ha regalado una camiseta con la leyenda "¿Por qué no te callas?") y se han abrazado. Posteriormente, ya en La Moncloa, Chávez y Zapatero han dado conjuntamente por zanjada la tensión vivida y han apostado por seguir y profundizar la relación de amistad y cooperación que corresponde a dos naciones hermanas con grandes intereses comunes. Chávez ha mostrado interés por que la empresa española Repsol participe en nuevos proyectos de explotación petrolífera en el Orinoco. Con un personaje como Hugo Chávez siempre es problemático asegurar nada, pero su evolución en los últimos tiempos, tras haber perdido el citado referéndum y quedar en evidencia por sus vínculos con la guerrilla narcoterrorista de Colombia, hace pensar que algo está cambiando en sus planteamientos y que hará lo posible por no quedar aislado en la arena internacional. Una relación cordial y fluida con España le será muy útil en este propósito, y también España está interesada en que las relaciones Madrid-Caracas no se aparten de la normalidad.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios