pedro Canalejo

La reestructuración de Tecniberia

LA ingeniería española es un sector estratégico clave para el desarrollo económico, la innovación tecnológica y el bienestar social, y juega un incuestionable papel en la internacionalización de las empresas españolas. Sin embargo, la crisis económica que golpea tan duramente a nuestro país afecta también de manera directa al sector, al caer de forma dramática las contrataciones públicas y privadas. Ésta y otras circunstancias, como la falta de apoyo a la internacionalización y al desarrollo e innovación tecnológica del sector, hacen imprescindible una reinvención de las organizaciones profesionales que apoyan a las ingenierías, para que éstas recuperen la competitividad, el prestigio y, en definitiva, la cartera de pedidos desaparecida.

La crisis que afecta a las empresas, qué duda cabe que llega también a nuestra asociación, Tecniberia, que ha de adaptarse para continuar siendo útil, favorecer su internacionalización procurándoles todo tipo de apoyos institucionales y posibilidades financieras, y aumentar el prestigio obtenido dentro y fuera de nuestras fronteras a lo largo de los últimos 20 años.

Con estas premisas, nuestra patronal ha emprendido su propia reestructuración, aligerando la organización y dando libertad a las empresas que ahora la conforman para asociarse en Tecniberia u optar por estar en las Asociaciones Territoriales; reduciendo su Junta Directiva; y priorizando sus esfuerzos en la internacionalización -auténtica fuente de actividad de nuestras compañías-, así como en la búsqueda de apoyos de las Administraciones Públicas para favorecer inversiones y financiación.

En los últimos años, el asociacionismo de la ingeniería en nuestro país había pasado por un proceso de descentralización, continuando con la tendencia de crecimiento de capacidades de gestión y recursos económicos a favor de comunidades autónomas y ayuntamientos, pero esta situación en nada se parece a la actual ni previsiblemente a la futura. Ésta se encamina precisamente hacia una tendencia unificadora de criterios y actuaciones para el conjunto de España, como lo demuestra la estrategia de la Secretaría de Estado de Comercio, que trabaja para suscribir un acuerdo de coordinación y apoyo a la exportación entre el Ícex y 15 de las 17 comunidades.

La reestructuración de la patronal, aprobada en la asamblea general extraordinaria de finales de 2012, también incorpora un código ético y un nuevo reglamento de régimen interior, además de una modificación de la junta directiva, que queda reducida en 11 miembros, más el presidente y el director general, con voz y sin voto. En ella estarán representadas todas las empresas del sector atendiendo a su tamaño (grandes, medianas y pequeñas) y al ámbito de su actividad, con representantes de la Ingeniería Civil; Industria y Energía; Medio Ambiente, Edificación y Urbanismo; y Servicios Tecnológicos.

La figura del presidente se modifica, apostando por el modelo de una presidencia profesional, si bien se deja abierta la posibilidad de establecer en los Estatutos la adopción del modelo alternativo (el empresarial, rotatorio, voluntario y no retribuido) si las circunstancias lo justifican.

Con estas medidas se fortalece la asociación, optimizando sus capacidades para la defensa de sus asociados ante las amenazas del escenario interno, como son la disminución de oportunidades de contratación, la distorsión de la competencia o la reducción de los apoyos públicos a los proyectos de I+D+i y a la exportación.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios