José Manuel Menudo / Profesor De La Universidad Pablo De Olavide

Una semana plagada de indicadores

ESTA semana se han publicado varias estadísticas de precios, de distinta metodología, de distintas áreas y de distinta capacidad explicativa. En primer lugar, la tasa interanual de inflación estimada para junio en la Eurozona. Continúa aumentando y alcanza el 4%, tres décimas por encima del dato de mayo, y el doble del objetivo máximo del BCE. También hemos conocido, de forma adelantada, que en España la inflación anual estimada en junio es del 5,1%. El dato definitivo se conocerá a mediados de julio. Los precios de consumo vuelven a crecer en España con más fuerza que en los países de la Zona Euro, ampliando el diferencial, que amenaza seriamente la competitividad exterior cuando supera un punto. Al aumentar nuestro precio más rápido que en los países del entorno, los productos españoles corren el riesgo de perder cuota de mercado. Las exportaciones no han dejado de crecer, pero no compensan los altos precios de las importaciones energéticas, por lo tanto el déficit por cuenta corriente alcanzó los 40.720 millones hasta abril, con un incremento del 15,5%.

También hemos conocido esta semana estadísticas de precio de bienes de consumo, elaboradas por la Unión de Consumidores de España y Coag. Se trata del Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) de los alimentos, que en el mes de junio se situó en el 400%. Se trata de una estimación, por producto, del precio pagado en origen y el precio pagado por el consumidor final. En el caso de los productos agrícolas, el dato alcanzó el 427%, mientras que el IPOD ganadero se situó en el 305%. Vemos los altos márgenes comerciales que las grandes cadenas de distribución aplican a los productos agroalimentarios, lo que provoca que los consumidores estén pagando precios muy altos en relación a su calidad y a los precios percibidos por los agricultores.

También el INE ha publicado, por primera vez, los Índices de Precios del Sector Servicios. En el primer trimestre, el de precios de las telecomunicaciones registra una disminución interanual del 3,5%, y los precios aumentan en las cuatro actividades restantes analizadas.

Vemos que nuestra inflación es superior a la media europea. Efectivamente, hay sectores muy protegidos de la competencia que les permite altos márgenes de beneficio y la capacidad de trasladar al consumidor final cualquier incremento en sus costes. Aquellos sectores muy competitivos (trasporte aéreo de pasajeros, telecomunicaciones…) tienen dificultades para trasladar el incremento de sus costes al consumidor, aún en el caso de alzas importantes en sus materias primas. ¿Por qué no se introduce competencia en los mercados donde los precios señalan su ausencia?

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