Opinión

Javier Arenas Ramírez

Cuatro semanas y media

YA estamos en Cuaresma. Y este año además en tiempo electoral. Estamos en unas singulares e intensas cuatro semanas y media. Las que nos llevarán hasta el segundo domingo de marzo de urnas en España y doblemente en Andalucía, desde el supermartes de Estados Unidos.

¿Qué nos jugábamos desde Andalucía, España y Europa? Probablemente lo más importante es lo que era ya seguro antes de las primarias. George W. Bush no estará en la Casa Blanca en 2009. Y eso significa que quien gane aquí el 9-M tendrá otro interlocutor trasatlántico. Será demócrata, será republicano, mujer, negro, mormón o ex combatiente en Vietnam. Pero no será Bush. Y, en sí mismo, puede suponer que se acorten las grandes distancias Madrid-Washington. Y pase lo que pase "mejorará la interlocución" también con la Unión Europea, según se nos reconoce en ámbitos comunitarios de Bruselas. Se valora en positivo que "la nube de Iraq desaparecerá". En cuanto a la situación de la economía interna de Estados Unidos se mantienen desde Europa discretas reservas. Y tampoco se oculta una realidad estadística y es que "con los demócratas en la Casa Blanca, el diálogo y la relaciones entre Europa y norteamericana no siempre han sido un camino de rosas".

En clave española. Relativo poco interés en el Partido Popular por algo que no sean los asuntos internos y buscar argumentos cercanos para encontrar vías de agua en el Gobierno ZP. Desde la izquierda española se da por más que probable el giro en la política norteamericana.

Tendremos que seguir esperando para saber si se afianza la figura estable y de continuidad de Bill Clinton que ofrece Hillary que quiere "recuperar América para que la economía funcione" o crece aún más la ola a favor del cambio que representa Obama, que promete "acabar con la política del miedo del 11-S". ¿La solución final ante tan intenso empate será la unión de ambos? ¿Frente a ese pulso interno demócrata se logrará imponer el republicano McCain al frente de las esencias del sueño americano? La decisión sigue pendiente de un mapa de voto negro e hispano. Atención a las cifras que indican que los hispanos son ya el 14 por ciento de la población de los EEUU y en las elecciones de noviembre participarán un 20 por ciento más de latinos que en 2004.

Primera mujer, primer afroamericano. Sea quien sea, el número 44 desde la Independencia de los Estados Unidos, ya no será el primer presidente católico de los Estados Unidos. Como lo fue Kennedy. Por eso, allí no está en campaña la polémica político-religiosa que aquí seguirá en alto tono en el camino hacia el 9-M y con escala añadida en el 7-M de renovación (¿?) de la Conferencia Episcopal.

Lástima que aunque tenemos mucho que disfrutar en estos 30 días por delante, no lleguemos a las míticas 9 semanas y media y los juegos eróticos a los que sometía Kim Basinger a un broker de Wall Street.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios