La ventana

Luis Carlos Peris

Unas setas cada día menos sostenibles

ADEMÁS, interminable, eterna, quién sabe cuándo dejarán expedita la Encarnación, que vaya cuello de botella que han organizado en dicha plaza. Las dichosas setas, aparte de horribles, no dejan de dar la lata al ciudadano y, por si fuera poco, desesperan a los placeros, que tras un cuarto de siglo de promesas incumplidas no tienen ni zorra idea de cuándo podrán asentarse de forma definitiva y... digna. La versión oficial es que del presupuesto primigenio, nada de nada, que los costos se han ido a las nubes. También hay quien, sotto voce, afirma que para la construcción en altura no está resuelto el asunto de la seguridad y que tiene mucho peligro trabajar allí donde las setas tienen su sombrero. Qué más da; lo cierto es que un proyecto tan feo se hace insoportable si no se acaba nunca, si un día sí y otro también lo vemos inacabable y fastidioso, sobre todo para una sostenibilidad mínimamente sostenible.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios