Hoja de ruta

Ignacio Martínez

La última de Chaves

LA investidura de ayer en el Parlamento autonómico es la sexta y última de Manuel Chaves, de 62 años, profesor en excedencia de Derecho del Trabajo en la Universidad de Córdoba y presidente de la Junta de Andalucía desde hace 18. En el tiempo que lleva en el poder este hombre tranquilo ha pasado momentos de apuro, como su fiasco electoral de 1994 o el desastre ecológico de Aznalcóllar de hace una década. Pero ha tenido muchas más alegrías que penas.

El político que está formando su sexto Gobierno ha acabado confundiéndose con el paisaje, con una aceptación entre el electorado envidiable. Aunque no tan mayoritaria como el interesado deslizó en su discurso del miércoles: dijo que le ha votado "una mayoría del pueblo andaluz" y no es así. Unas leyes electorales que dan ventaja a los grandes partidos permiten a un grupo que no ha alcanzado la mayoría de los votos emitidos tener superioridad en número de escaños. Pero si la cuenta es sobre el conjunto del pueblo andaluz, o sea sobre el censo, entonces el PSOE ha sido votado por un 36 % del electorado llamado a las urnas. No negaré yo la legitimidad de su victoria, pero se juega primero con las normas y luego con las palabras. Es deseable, por cierto, que se revisen las leyes electorales que asfixian a las minorías: el proceso perverso hacia el bipartidismo conduce a situaciones indeseables como la de Italia.

Tengo la impresión de que Chaves no volverá a presentarse a las elecciones y, por tanto, quizá pueda, entre hoy y mañana, completar su último Gobierno ignorando las viejas rutinas de las cuotas de género, facción o provincia que tanto le han atado en anteriores gabinetes. Ahora hay quien dice que se instaurará una nueva cuota juvenil: circula un comentario perverso según el cual el presidente andaluz piensa en alguna consejera de menos de 30, para ganarle ese récord a Zapatero. Personalmente me da igual que Jaén tenga o no cuatro consejeros, si Sevilla alcanza los tres o que Málaga recupera sus dos carteras tradicionales. Jóvenes o mayores, hombres o mujeres, lo importante es que sean competentes.

El próximo Gobierno andaluz tendrá una Consejería de Vivienda y Planificación del Territorio. Lo celebro, porque el desarrollo futuro de Andalucía, sus comunicaciones, la calidad de su turismo dependen de una ocupación racional del territorio tanto en el litoral como en el interior. Hay otros desafíos, como orientar a la agricultura más competitiva hacia la industrialización y comercialización. El pacto local que le reclama el PP es urgente para resolver los problemas financieros de los ayuntamientos y la educación es una materia que exige un gran consenso de todos los grupos políticos. No tiene poca tarea el recién investido presidente. Tanta y tan importante que hay que desearle buen tino y mucha suerte.

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