valor añadido

Carmen Calleja

Los valores del PP y la salud pública

MARIANO Rajoy ha excluido a los extranjeros irregulares del sistema de salud. La rebelión de personal sanitario y hasta de comunidades autónomas gobernadas por el PP ha llevado a una matización de la medida. Al final, el panorama asistencial de estas personas es un galimatías, donde sólo algunas comunidades mantienen la asistencia sanitaria para los sin papeles en términos de igualdad con el resto de los seres humanos.

Expertos en macroeconomía sostienen que el ahorro no será de 500 millones de euros, porque esta población no consume asistencia sanitaria en esa medida y porque el abordaje de sus patologías en un momento no inicial traerá mayor coste. Y gestores del sistema sanitario afirman que la salud pública no admite lagunas de población desatendidas sin grave quebranto de la seguridad sanitaria del conjunto de la población. Lo contrario equivaldría a decir que el medio ambiente del agua se conservaría igual si declaráramos que los ríos de poco caudal o los pozos podrían ser objeto de vertidos contaminantes. Pues no, el ciclo del agua, como el de la salud, es uno y no se mantiene su integridad si abandonamos a una parte del mismo.

Todo esto son razones técnicas. Pero muchos creen que el elegir esta diana de ahorro de recursos públicos tiene más que ver con una decisión, muy profunda y muy agresiva, de cambiar los paradigmas sobre los que la democracia española se ha ido asentando. Hablamos de la igualdad y del derecho universal a una asistencia sanitaria pública. El pretexto de la reducción del déficit no llega a ocultar esta realidad. Si se tratara sólo de gastar menos dinero público, la preferencia sobre dónde recortar no empezaría por la salud. El Gobierno del PP está demostrando "no temblarle la mano", con recortes de gasto y con aumento de la imposición fiscal que no escatima en sufrimiento de la población más vulnerable.

Rajoy ha reconocido que no cumple su programa electoral. Era una obviedad. No sólo no hace lo prometido sino que aplica medidas expresamente excluidas en su oferta electoral. Pero no es que, como ha dicho, la realidad le impida aplicar lo que prometió, sino que el programa mentía porque al momento de su redacción ya existían las circunstancias que hoy toma de coartada.

En los Estatutos del PP aprobados en su último Congreso se proclama que su ideología se inspira en "en los valores de la libertad, la democracia, la tolerancia y el humanismo cristiano de tradición occidental, (y) defiende la dignidad del ser humano y los derechos y libertades que le son inherentes. Dejar a un millón de seres humanos, los sin papeles, sin derecho a asistencia sanitaria ¿se compadece con el humanismo cristiano y la dignidad del ser humano?

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