La ventana

Luis Carlos Peris

El viento de levante como peaje del paraíso

IGUALITO, igualito que hace diez años al otro lado del charco cuando la tropa desembarcó en Perejil para poner las cosas en su sitio, aquí se ha desatado el levante. La arena vuela, se te clava como en múltiples alfilerazos y si yendo hacia poniente va uno como en volandas, la caminata matinal se hace penosísima cuando el sol te pega en la cara. Es el peaje a apoquinar en este paraíso de arenas blancas y playas que abarcan lo que abarca la vista, pero es que quien algo quiere algo, o mucho, le cuesta y si con este caro peaje, el personal hace dibujitos de colores para echar en él unos días, cómo se pondría este edén si no existiera el viento. Dicen los que dicen saber de cuestiones eólicas que durará poco y mejor que así sea, pero con levante o con poniente aquí se está de cine y cuando la cuenta atrás no ha hecho más que arrancar, las pajarillas se vienen arriba y hasta se aparca la inaparcable cuestión de esa crisis a la que bautizaron desaceleración.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios