La ciudad y los días

Carlos Colón

La voz de Elsa Fábregas

NO podía írseme el año sin recordar a esa gigantesca actriz de doblaje que nos dejó el pasado 21 de diciembre y que se llamaba Elsa Fábregas. Por haber debutado en 1935 y haber sido una de las reinas indiscutibles del doblaje desde los años 40 hasta casi ayer mismo, la voz de Elsa Fábregas nos sedujo durante siete décadas y seguirá seduciéndonos siempre gracias a los DVD.

Oírla es volver al Coliseo España, al Cervantes, al Lloréns, al Imperial, al Pathé o al Palacio Central porque Elsa Fábregas fue, es y será -si no se comete el error de sustituir sus perfectos doblajes- la voz de Olivia de Haviland en Robín de los bosques; la de Vivien Leigh en Lo que el viento se llevó; la de Judy Garland en El mago de Oz; la de Jeannette MacDonald en San Francisco; la de Maureen O'Sullivan en Tarzán; la de Greta Garbo en Ninotchka; la de la señora Danvers en Rebeca; la de Ingrid Bergman en Casablanca; la de Rita Hayworth en Gilda; la de Janet Leigh en Mujercitas; la de Lana Turner en Los tres mosqueteros; la de Katherine Hepburn en Historias de Filadelfia; la de Grace Kelly en La ventana indiscreta; la de Eleanor Parker en Cuando ruge la marabunta; la de Lauren Bacall en Escrito en el viento; la de Deborah Kerr en De aquí a la eternidad; la de Claire Bloom en Candilejas; la de Marlene Dietrich en Vencedores y vencidos; la de Shelley Winters en Un lugar en el sol; la de Maureen O'Hara en El hombre tranquilo; la de Doris Day en sus comedias con Rock Hudson; la de Eva Marie Saint en Éxodo; la de la Lollobrigida en Cuando llegue septiembre; la de Vera Miles en Psicosis; la de Debbie Reynolds en La conquista del Oeste; la de Moneypenny, la secretaria eternamente enamorada de James Bond; la de Anouk Aimée en Un hombre y una mujer; la de Sofia Loren en Arabesco; la de Melina Mercouri en Topkapi; la de Anne Bancroft en El graduado; la de Julie Christie en Doctor Zhivago, Lejos del mundanal ruido y El mensajero; la de Faye Dunaway en El caso de Thomas Crown; la de Sarah Miles en La hija de Ryan; la de Elizabeth Taylor en ¿Quién teme a Virginia Woolf? y La mujer maldita…

Y así hasta las más de 800 películas que dobló en 73 años de vida profesional. ¿Cómo no quererla? Comprenderán que no podía dejar que se me fuera el año sin recordar a esta grandísima actriz (así, a secas, sin añadir "de doblaje") que tantas veces nos hace traicionar la versión original para sucumbir a la seducción de su voz. Porque, ¿a qué ocultarlo?: Lara nos enamora más cuando al rostro de Julie Christie se suma la voz de Elsa Fábregas.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios