Caso bormujos

Ana Hermoso en el derecho a última palabra: "A mí el amor me ha salido muy caro"

  • Alaya plantea al legislador que expulse el delito de cohecho de la competencia del jurado por su complejidad.

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Defendiendo su inocencia hasta el final del juicio. La ex alcaldesa de Bormujos Ana Hermoso ha aprovechado este jueves su derecho a última palabra en el juicio por el cohecho del bolso de Loewe para pedir a los miembros del jurado un veredicto de inocencia al reiterar que ese regalo lo recibió en el marco de su relación sentimental con el empresario Jesús Calvo y no por votar a favor de un moción de censura. “Tengo muy poco que añadir. Confío en ustedes. Piensen que muchas veces el amor sale muy caro y a mí me ha salido muy caro”, manifestó la acusada dirigiéndose a los nueve miembros del jurado y sin poder evitar las lágrimas.

En su breve alocución, la ex regidora volvió a insistir en ponerse a disposición del jurado: “Confío en lo que decidáis. No me quiero hundir aquí, pero llevo tres años luchando y me ha costado muchas cosas”, añadió.

Su abogado defensor, Enrique del Río, se refirió precisamente en su informe final a que Ana Hermoso ha perdido “mucho en lo personal, profesional y en lo político” como consecuencia de este juicio, por el que tuvo que abandonar la alcaldía de Bormujos. La defensa insistió en que no hay pruebas para condenar a la ex regidora. “La teoría de las acusaciones es improbada e inexistente”, explico el letrado, que reiteró en que el bolso fue un regalo amoroso realizado por la pareja de Ana Hermoso. “Ana votó lo que tenía que haber votado en la moción de censura y no tiene nada que ver una cosa con la otra. ¿Por 180 euros va a hacer esto si era la pareja sentimental del que lo regala?”, se preguntó el letrado, que reiteró que la grabación de la conversación de la ex alcaldesa confesando supuestamente al empresario Eusebio Gaviño que recibió el regalo a cambio de su voto era “ilícita y nula” y por eso fue expulsada del procedimiento por el TSJA.

El juicio quedó visto para el veredicto del jurado después de que la defensa, la Fiscalía y la acusación popular que ejerce el PSOE expusieran sus informes de conclusiones provisionales.

Alaya quitaría el cohecho de la competencia del jurado

Antes de que la intervención del fiscal, la juez Mercedes Alaya, que preside el jurado popular, intervino para pedir al fiscal y a las partes que se pronunciaran sobre las modalidades del delito de cohecho, abriendo la posibilidad a que los hechos pudieran considerarse no como un “acto injusto”, la modalidad más grave, sino como un “acto no prohibido legalmente”.

La magistrada, sin ánimo de prejuzgar, planteó a las partes de forma dialéctica si “la dádiva se hubiera entregado para favorecer la moción de censura”, lo que constituiría un “acto injusto” por el que la alcaldesa habría conseguido un “mejor posicionamiento personal y de su partido”, al haber logrado que se le nombrara primera teniente de alcalde y delegada de Desarrollo Local. O bien que se tratara de un acto no prohibido legalmente que se entregó en atención a que era una concejal, “para agasajarla y complacerla en razón de su cargo y favorecer su apoyo a la moción de censura”.

Tras esta exposición, Alaya preguntó a los jurados “si se habían enterado de algo de lo que había dicho, y a continuación se mostró a favor de extraer de la competencia del jurado el cohecho por tratarse de un delito muy complejo y técnico. “Espero que los legisladores tengan a bien excluirlo de la ley del jurado”, aseveró Alaya dirigiéndose a los miembros del tribunal ciudadano.

En su informe, el fiscal coincidió en este punto con la magistrada y dijo que este jurado había tenido “mala suerte”  porque se trata de delitos difíciles de entender y muy técnico. En cualquier caso, la Fiscalía, que reclama un año de cárcel para la ex alcaldesa, afirmó que el hecho que se imputa a Ana Hermoso es un “acto injusto” a pesar de que votar en una moción sea “lo más justo del mundo”, porque “un acto que se hace por dinero se convierte en injusto”.

El fiscal se refirió al caso del cohecho de Camas, del que surgió la investigación del presunto soborno en la moción de Bormujos –que fue archivado en 2006- y definió al empresario Eusebio Gaviño, que ayer se retractó en el juicio sumándose a la teoría amorosa del regalo, como un “personaje muy peculiar”.

El representante del Ministerio Público aseguró que el empresario Jesús Calvo Soria era “una mina” como testigo para la defensa y les dijo a los jurados que tendrán que valorar si la acusada optó por su teoría del regalo amoroso al tener que dirimir entre “admitir un delito o admitir una infidelidad en un matrimonio que estaba roto”.

Por su parte, el abogado que ejerce la acusación popular en representación del PSOE, Alfonso Martínez del Hoyo, inició su intervención con un argumento que seguro resultó desconcertante para la defensa. El letrado alabó la “extraordinaria” actuación del abogado de la defensa. “Ha hecho un esfuerzo muy efectivo y nos da qué pensar… a mí también”, reconoció el acusador popular, que a continuación solicitó un veredicto de culpabilidad al entender que el bolso de Loewe fue entregado por su apoyo a la moción de censura.

“Decimos que fue un premio o detalle para asegurar el voto porque la misma acusada así lo reconoció en casa de Diego Gaviño y en presencia de Eusebio Gaviño”, agregó Martínez del Hoyo, que estimó que la explicación de la ex alcaldesa no le parece ni “convincente ni en absoluto creíble”. Esa dádiva la recibió “en contraprestación o correlación con la moción de censura”, concluyó el letrado, que reiteró que fue la propia defensa la que incluyó en el juicio la “prueba reina” de las acusaciones: la grabación que realizó Eusebio Gaviño.

El juicio quedó visto para el veredicto del jurado y el próximo lunes la juez entregará al tribunal ciudadano el denominado objeto del veredicto, las preguntas a las que tendrán que dar respuesta para concluir la inocencia o culpabilidad de Ana Hermoso.

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